Sé que este año luchaste contra muchas cosas que quizá nadie vio. Te felicito por esas pequeñas victorias que sólo tú sabes cuanto te costaron y te alegraste en silencio.
Yo creía que la comunicación era la base de todo, pero al final es la comprensión, porque puedes decir todo lo que quieras, pero si alguien no está dispuesto a entender, seguirá siendo un caos.
Por encima de todas las cosas hay que conservar a la gente que te acompaña cuando estás mal, y se pone feliz cuando tú estás feliz. El resto, también importa, pero no tanto.