No le prohíbas a nadie hacer lo que quiera. Dale libertad y observa qué elige cuando nadie lo obliga a quedarse, a cuidar o a respetarte. Ahí conocerás su lealtad, su carácter y la verdad de lo que siente; porque la libertad no cambia a las personas, simplemente las muestra.
Les recomiendo que compartan la vida con alguien empalagoso y cariñoso, la vida es corta para estar con alguien que actúa como si dar amor fuera una obligación
Cuanto más viejo me hago, más me doy cuenta de que la felicidad consiste en mañanas tranquilas, un espacio limpio, noches tempranas, un hogar seguro y personas que no agoten mi energía.
Sanar también es soltar la esperanza de que algún día la otra persona entienda el daño que causó. Es dejar de esperar una disculpa o una explicación. Es aceptar que tu paz no puede depender de la conciencia de alguien más.