Vayámonos un poco antes, antes de que llegue la tormenta. Antes de que las palabras no encuentren más el camino para salir de la boca. Antes de que el aburrimiento ocupe el espacio de la pasión.
Justo un segundo antes.
Aunque pasaba una mala época, regalaba una sonrisa a todo el mundo. Era normal, puesto que incluso sonreía al despreciable ser que le observaba desde el espejo.
#microcuento
Lo que sí volverá a pasarnos
serán las tardes de verano
con el tiempo derretido en los bolsillos,
los viajes sin mapa
donde perdernos
sea la única forma de llegar,
las ciudades prestadas
en las que nadie sabe quiénes somos
y por eso
podemos serlo todo.