Cada que puedas, hazte consciente y agradece todo lo que tienes. Tu hogar, tu trabajo, tus amigos, tu familia, tus cosas. Reconoce que existen infinitas razones para estar agradecido, piensa que hay mucho más por agradecer que por reprochar.
Si muero en México, sepan que no estoy enfermo, que no vendo drogas, que no hago cosas malas, que me dedico a trabajar honradamente, a generar empleo, amar a mi familia y construir un mejor futuro.
“SI MUERO EN MÉXICO ME MATARON”
Matan a un criminal y arde el país.
Matan a 10 mineros, 20 activistas, 30 periodistas, 40 estudiantes, 15 restauranteros, 120 candidatos, 7 niñas, etc. y la vida sigue como si nada.