La escuela de mi hijo, en Belgrano, es hermosa. Tiene patio, gimnasio, biblioteca y comedor. Es pública, doble escolaridad y aprenden ajedrez teatro programación. Las y los docentes y autoridades son un amor. Este año entraron solo 4 chiquis a 1er grado. Si alguien busca escuela
Sabemos leer, escribir y pensar pero queremos que la IA lo haga por nosotros. Este analfabetismo elegido causará un daño que ni siquiera imaginamos porque tampoco queremos imaginar.
A mí me rompe el corazón que hayamos elegido la auto lesión y disminución cognitiva como futuro.
Chicago, 1886: 8 horas de trabajo, 8 horas de descanso, 8 horas para lo que queramos.
Argentina, 2026: si vamos con las 12 horas espectacular que se muera el de al lado, aguante el patrón.
Por si necesitaban la definicion de servilismo, indignidad, degradación e involución.
Si te interesa el Arte, la Cultura y la Historia de Nápoles, las universidades napolitanas han puesto en pie SHARE Libri, donde se puede consultar y descargar libremente su catálogo de estudios recientes. Es magnífico.
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Por si alguien no lo sabía, el Museo del Prado tiene una estupenda Biblioteca Digital donde ha digitalizado cientos de obras relacionadas con el propio Museo o con sus artistas, con suficientes metadatos para encontrar casi todo
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La inteligencia artificial está reescribiendo la infancia sin pedir permiso. Cada niño vive rodeado de máquinas que saben qué lo calma, qué lo divierte y qué lo engancha. Nunca había existido una infancia tan personalizada… ni tan vulnerable. Estamos creando una generación que crece acompañada por algoritmos que todo lo conceden, incluso aquello que ningún adulto responsable validaría. Si no entendemos esta transformación ahora, vamos a despertar demasiado tarde.
Porque el riesgo no es sólo lo que ven, sino lo que dejan de vivir. Una IA que siempre dice “sí” reemplaza la incomodidad, el conflicto, el desacuerdo, la paciencia, la espera… todo aquello que antes formaba el carácter. Si dejamos que la niñez quede atrapada en burbujas hechas a la medida —emocionales, educativas, sociales— vamos a producir adultos brillantes pero frágiles, hipersatisfechos pero incapaces de enfrentar el mundo real. La verdadera amenaza no es la tecnología, sino la renuncia a la experiencia humana.
Nostalgia de lo analógico
"Si no lo puedo tocar, no lo puedo recordar" Esto se lo escucho a mi mujer que es mucho más lista que yo. En una sola frase ha condensado algo que llevo observando en los últimos años: nos aferramos a los objetos porque no queremos que desaparezcan. Nuestra vida está siendo subida a la nube. Las canciones subversivas que escuché en mi adolescencia ahora pertenecen a una plataforma ultracapitalista. Los álbumes de fotos de nuestras vacaciones en la Manga del Mar Menor, se han reconvertido en una Story de Instagram.
Todo, menos los libros.
Leo atónito que solo un 10% de los libros se leen en formato digital. Y más atónito me quedo cuando me entero de que de ese 10%, el 60% de los libros descargados son gratuitos. Es decir, apenas un 4% de los libros se compran en digital.
Investigo la razón y llegó hasta un estudio que concluye que recordamos peor y prestamos menos atención a los libros en pantalla.
Recuerdo, entonces, esa novela de detectives que me leí un verano en un ebook y de la cual me costaba seguir la trama, porque no recordaba ni las pistas, ni los nombres, ni prácticamente el asesinato.
Al parecer, el problema reside en que la memoria también es táctil. Al tocarlo, activamos también el cerebro. Qué bonito esto: no solo leemos con la mirada, también con los dedos.
Quizás, por eso coleccionamos vinilos, aunque naciéramos después de la muerte del tocadiscos, en la época entre las cintas y los cds. O nos hacemos fotos de fotomatón cuando salimos de fiesta, porque sabemos que ese momento no se puede editar. Como tengo miedo pertenecer a la última generación que compraba objetos culturales por gusto, atiborro a mis hijos a cuentos, les compró cómics que no sé dónde guardar, me paso el día en mercadillos buscando CDs infantiles.
Y sobre todo, les toco, les toco mucho. Les acarició para que, cuando ya no esté, recuerden quién fue su padre.
Soy Jorge Corrales, escritor, y esta #ColumnaAlVacío fue la que me impulsó a comenzar mi pódcast Material Narrativo hace un año, un programa dedicado a las historias analógicas.
@sommelierdecafe Primer grado de primaria. Ensayábamos todos los días escondernos debajo de los bancos durante la guerra; cantar mucho la marcha a las malvinas (eso durante toda la primaria) y dibujarlas cada fecha conmemorativa. Conocimos esas siluetas de memoria.