2011. Un chaval llega con el hype por las nubes en los Wolves, y esa primera noche, no desentona para nada.
Quince años después, Ricky Rubio sigue haciendo de las suyas, y desde hoy va a intentar llevar a la Penya a una final de la ACB dieciocho años después.
Perdonad mi opinión de extrema izquierda, pero pienso que la policía no debería partirle la nariz a una profesora jubilada de 68 años y 50 kg de un empujón mientras reclama mejoras laborales para educar mejor a tus hijos.