Un 29 de abril de 1945, el dictador fascista de Benito Mussolini era colgado en una gasolinera de la plaza de Loreto de Milán, su cadáver fue linchado, le apalearon la cabeza con martillos, fue escupido e incluso orinado por el pueblo italiano.
Junto a él, fue colgada su cómplice, Clara Petacci, el ministro de propaganda fascista, Alessandro Pavolini, el secretario general del partido fascista italiano hasta 1939, Achille Starace, y Nicola Bombacci, el mayor traidor de la resistencia comunista.
Después de que Hitler viese el linchamiento de su aliado Mussolini, empezó a preparar su suicidio por miedo a ser atrapado por el Ejército Rojo y ser linchado por su propio pueblo al igual que él.
Asi es como deberia acabar siempre cada fascista.
Estem davant d'una oportunitat històrica per fer entendre què esta gent son una banda de psicòpates, delinqüents i deshonrats què res tenen a veure amb el què som els valencians. A per ells.