Cerrar 14 embajadas no le ahorra plata a Colombia. Toda la diplomacia del país —la cancillería, las embajadas, los consulados, todo— es el 0,35% del presupuesto. Cuesta menos que la Registraduría. Ahí no está el problema y él lo sabe.
Y fíjese en lo que se pierde. Etiopía es donde queda la sede de la Unión Africana, 54 países sentados en la misma mesa. Sudáfrica es el socio comercial más grande que tenemos en ese continente. Nos ahorramos medio millón de dólares por cada una y nos quedamos por fuera de África.
Pero lo que no cuadra es lo otro. Si de verdad fuera austero, no habría pasado estas dos semanas tocando puertas en Washington. El Fondo Monetario, el Banco Mundial, el BID, el Tesoro de Estados Unidos. Y el viernes pasado, en Medellín, firmó con la CAF un cupo de nueve mil millones de dólares. El doble de lo que ese banco le prestó a Colombia en ocho años. Novecientas veces más de lo que dice que va a ahorrar cerrando embajadas.
Ese no es un gobierno que llegue a gastar menos. Es un gobierno que ya sabe con quién se va a endeudar, y que arranca con un recorte de mentiras para que usted no mire la cifra grande.