86.000 personas después de 6 derrotas consecutivas.
La cancha más grande, el club con más socios y el mas convocante. No hay equipo en el mundo que mueva tanta gente como River Plate.
Agradezco todos los días de mi vida el no tener que hacer el papel estúpido de sobrevalorar cualquier superclásico insignificante por haber perdido el que más importaba ganar.
Les va a doler toda la vida que un pibe de 19 años salido de River entró a la cancha en una Copa del Mundo y le pegó un voleo en el orto tan fuerte al muerto de Paredes que nunca más volvió a salir del banco de suplentes.
Yo no me olvido, hermano.
De las noches que no dormí de felicidad.
De los gritos, los abrazos, las lágrimas.
No me olvido del equipo que me hizo creer que todo era posible, de las jornadas épicas, de esas frases que nos marcaron a todos.
Nos devolviste el orgullo, el fuego, la ilusión, la pertenencia.
Ahora que las cosas no salieron, todos se te animan.
Y yo solo pienso qué fácil es olvidar…
Pero yo no me olvido, Muñeco.
No me olvido.