Por primera vez en el mundo woke del subvencionado cine español se oye el discurso contra ETA, ante las mirada atónita de los progres y sus cobardes aplausos.
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#Goya2025
Ahora que se ha puesto a la disposición del público especializado la base de datos con el escrutinio, mesa por mesa, de las elecciones presidenciales del 28J, es posible analizar 5 evidencias para entender mejor los resultados publicados por la oposición:
1. Lo primero es lo que se ha venido repitiendo: de acuerdo con las actas publicadas, Edmundo González Urrutia sacaría una diferencia de 37,15 puntos porcentuales, esta diferencia es la brecha electoral más grande de la historia de las elecciones presidenciales de Venezuela desde el regreso a la democracia en 1958 (2018 no cuenta, el oficialismo participó solo).
2. Ya se ha dicho, pero dada la cantidad de actas contabilizadas (82%), el resultado sería aritméticamente imposible de revertir.
3. Territorialmente, la victoria de EGU pone fin a las diferencias geográficas, no más zonas azules vs rojas. De acuerdo con las actas publicadas, Edmundo González Urrutia ganaría en TODOS los estados del país.
Adicionalmente, de acuerdo con las actas publicadas, Edmundo González Urrutia ganaría en el 90% de los municipios del país.
4. Los cambios observados en las preferencia electorales apuntarían a que el % del voto del PSUV cayó proporcionalmente mucho más en los territorios socioeconómicamente más vulnerables y en las regiones más rurales. Interesante, por ejemplo, es ver una suerte de rebelión llanera: los estados donde el voto oficialista cayó más con respecto a 2013 fueron Barinas (-24pp), Portuguesa (-23pp) y Cojedes (-22pp).
5. La victoria de Edmundo González Urrutia iría más allá de lo geográfico, de hecho, no importa en la dimensión en que se le mire, la evidencia apuntaría a que el cambio en el péndulo político es en todos los segmentos poblacionales y socioeconómicos del país. El respaldo electoral del oficialismo caería a todo nivel, veamos:
Edmundo González Urrutia ganaría tanto en las zonas urbanas (69,5%) como en las zonas rurales (63,0%) de Venezuela. También ganaría tanto en la Área Metropolitana de Caracas (72,2%) como en las regiones del país (67,6%).
Más importante aún es señalar que, por primera vez en 25 años, no existiría una segmentación del voto en términos socioeconómicos. La candidatura de Edmundo González Urrutia ganaría en todos los segmentos socioeconómicos del país, incluso en las zonas de mayor vulnerabilidad social e incidencia de pobreza multidimensional, donde la oposición no había ganado nunca desde 1998.
El voto opositor habría penetrado con increíble fuerza en los municipios con mayor pobreza y mayor ruralidad del país, de hecho, por poner un ejemplo, el margen de votos que obtuvo en lugares como Dabajuro, Upata y Santa Barbara de Barinas, es igual al que obtuvo en Chacao, Pampatar o Lechería.
Para cerrar:
La conclusión sobre los resultados electorales de la noche del 28J sería clara: la polarización política ya no existiría en Venezuela, la victoria de EGU sería expresión de un deseo de cambio que es uniforme y transversal a todos los ámbitos, territorios y clases sociales del país. Esto es un nuevo contexto, una nueva realidad. Pase lo que pase.
El Centro Carter dictamina que las elecciones del 28J no cumplen con los estándares internacionales para ser reconocida como democrática.
@NicolasMaduro y sus secuaces intentan robarse la elección y burlar la soberanía popular.
Amoroso delincuente electoral del @cneesvzla
@cnprimariave La página está bloqueada por CANTV, apenas me conecté usando un navegador con VPN, abrió de inmediato. O sea, que tampoco es un problema de "alto tráfico".
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#AntolínSánchez (@antolin111) es un #fotógrafo, escritor y productor audiovisual venezolano. Desde sus inicios, ha demostrado una profunda conexión con la imagen, explorando diversas formas y medios para expresarse.
Conspiración y obsesión, novela inspirada en hechos reales acaecidos en 1981, ya disponible en las librerías de Caracas. Con el título provisional Primera parte, estuvo entre las 10 finalistas del Premio Planeta de Novela 2017.