El valor de las cosas no está en el tiempo que duran, sino en la intensidad con la que acontecen.
Por eso existen momentos inolvidables, cosas inexplicables y personas incomparables.
Brillas, cuando ayudas a alguien que lo necesita, cuando sonríes a pesar de un mal día, cuando con actitud positiva enfrentamos la vida, cuando crees en ti mismo, cuando eres agradecido. Brillas cuando compartes tu brillo con los demás, y sobre todo cuando agradeces.
Cuando una persona está tan enfocada en progresar, estudiar, trabajar y ser feliz, lo único que necesita es un ambiente de paz y buenas personas que aporten vida, nada más.