En la calle la llovizna no para desde que arrancó el día y la gente la acompaña mirando el piso. Ningún otro cielo del mundo estuvo tan conectado con su gente como el de este país. Por algo lo hicimos bandera.
Que tan poco entienden algunos para salir a festejar perder la final contra España a las calles, por favor.
Te caga la semana y te cambia el humor completamente perder una final.