@HURRICVNE_ + tanto como pudiera. Arien enlazó su mano con la del capitán, con ganas y empapada por su causa.
—Oh, vhenan— gimió, cada vez con más frecuencia—. Ma vhenan... ¡Hmm...!— una vez más, se obligó a silenciarse, con la mano libre cubriendo su boca.
@HURRICVNE_ Sus suspiros no tardaron en volverse jadeos, aunque esta vez Arien intentó no ser demasiado ruidosa para no despertar a Karim. Dudaba que si el bebé abría los ojos fuera a traumatizarse, pero ¿quién sabía cómo funcionaban las mentes de los niños? Quería proteger su inocencia +
@HURRICVNE_ + e invicto. Y si Arien dejaba algún legado cuando llegase su hora, sinceramente esperaba que hablasen de su devoción hacia el rakshasa y de la de él hacia ella. Una historia que pasaría a la historia.
En el presente, suspiró con deleite, moviendo un poco las caderas.
@HURRICVNE_ —Te amo.
La respuesta vino clara y segura. Nada podía hacer que Arien dejase de amarlo. Era su otra mitad, su compañero perfecto, su norte real cuando todas las demás direcciones se volvían borrosas. A pesar de las dificultades, de los tumbos, del dolor, su amor seguía fuerte +
@HURRICVNE_ + Arien asintió, aunque su pareja siempre tenía su consentimiento, y se mordisqueó el labio inferior.
—Llévame— pidió en un susurro—. Llévame al paraíso contigo como sólo tú sabes.
@HURRICVNE_ —No nos perdiste. Y Revas saldrá adelante. Es hijo nuestro, así que seguro que es fuerte y testarudo como pocos.
Los ojos azules de la guarda gris brillaron con expectación, sintiendo que su boca se secaba ya inundada por el deseo y el recuerdo de la sensación que le esperaba. +
@HURRICVNE_ + familia completa.
—No lo pienses más— le dijo en un murmullo—. Estamos aquí. Estoy aquí. Te prometí que nunca te abandonaría a no ser que me lo pidieras.
@HURRICVNE_ + sus bebés hubieran muerto. Y su vhenan y Karim se hubieran quedado solos.
Gracias a los dioses y a la mano hábil de Kasha, esa se quedó en sólo una posibilidad de lo que podría haber sucedido.
Ahora la elfa podía mirar a su pareja con esa devoción de siempre, y eran una +
@HURRICVNE_ + estaba convirtiendo en un lujo. La elfa acarició el pecho del capitán con una media sonrisa, disfrutando del calor que irradiaba.
—Te echaba de menos, vhenan...
@HURRICVNE_ —Estoy un poco sensible— dolorida, pero Arien sólo exageraba cuando todo estaba bien y quería ser teatral—, pero estoy segura de que no pasará nada si nos ponemos algo cariñosos.
Además, había que aprovechar ahora que el bebé estaba dormido, porque el sueño poco a poco se +
@HURRICVNE_ + evitar la angustia.
Aún así, ahora, en brazos de su pirata favorito, el temor se disuelve con facilidad. Arien le hace espacio en la cama, buscando sus labios otra vez.
—Mm. Pues tocará hacer hijos sin hacerlos, parece ser.
@HURRICVNE_ Dos, sí, de momento. Arien no quiere ponerse en lo peor, pero es verdad que parte de su mente está dedicada a contar cada hora que Revas vive un poco más. Sabe que Kasha está haciendo todo lo que está en sus manos para ayudarlo y nutrirlo y darle fuerza, pero la elfa no puede +
@HURRICVNE_ —Bueno, si me miras así, cada vez estoy menos segura— Arien pasa los brazos por el cuello del capitán, con una sonrisa melosa y feliz. A pesar de la preocupación por su hijo menor, aún encuentra en sí misma el espacio para adorar al rakshasa con cada célula de su ser—. Con esos +
@HURRICVNE_ —No soy una mujer de ciencia como Kasha, pero estoy noventa y ocho por ciento segura— bromea, recostada en la cama del camarote. Karim está en su cuna, mientras que Revas está en la enfermería con su ayuda para respirar.