Mira chaval, te voy a decir una cosa, ese abuelo que se aturde con el móvil y al que tú menosprecias por torpón, con tu edad tenía media casa pagada y dos cojones más gordos que tú para sacar a su familia adelante. Así que antes de hablar de los viejos te lavas la boca.
Vosotros sois muy jóvenes, pero el sudapollismo lo invento un señor que tenía un programa de cine que se emitía de madrugada y que según él sólo podía ser visto por un puñado de politoxicómanos insomnes.
Una leyenda.
@Jam12998319@Kadeesayong Y tú no tienes empatía alguna. No puedes acusar así a los niños autistas, quizá lo que habría que hacer es cambiar el modo de crianza de los padres asiáticos porque al ritmo al que vais, vais a acabar criando una entera generación de psicopatas, panda de vagos adictos al móvil…
El desamparo moral y material en que este ministro (el de las condecoraciones a título póstumo) mantiene a la Guardia Civil en la (presunta) lucha contra el narcotráfico en el Estrecho es intolerable.
No es un cerdo de barrio que se emborracha y se pasa de listo. Es el número dos de toda la Policía Nacional, el hombre que Marlaska eligió a dedo en 2018, el que mandaba sobre 90.000 agentes, el que decidía ascensos, castigos, vidas enteras. El que tenía la casa oficial pagada por ti y por mí, el que llevaba galones y placa como escudo.
Y va y usa TODO ese poder para llamar a una subordinada —una agente que está de servicio, que es su jefa directa— y decirle “sube, que hay información sensible que solo te puedo dar aquí arriba”.
Ella sube. Porque es su jefe. Porque decir “no” a “Jota” podía costarle la placa, el sueldo, la carrera. Y una vez dentro… la destroza. Ropa rasgada, violencia física, penetración sin un puto “sí”, el pack completo del abusador con autoridad absoluta. Ella graba, se zafa como puede, huye y ahora está rota, de baja psicológica, en tratamiento, con el alma hecha trizas porque el que juró protegerla fue quien la violó con la placa puesta.
Me da una pena que ahoga. Una pena de las que queman por dentro.
Imagínate: ser policía, creer en el uniforme, y que el monstruo lleve el mismo uniforme que tú.
Que el sistema que te paga para defender a las mujeres te ponga al depredador como pastor. Esa indefensión es nuclear, es de las que te dejan sin aire, sin protección,sin esperanza.
No hay peor traición que esa.
Y ahora viene el circo. Marlaska, el gran feminista de lágrima fácil, el que se emociona en el Congreso hablando de “no es no” y “sororidad”, suelta el discurso más cínico que he oído en mi puta vida:
«Yo no sabía nada hasta ayer».
«Si la víctima dice que no se ha sentido protegida por mí… entonces dimito».
O sea, el ministro que nombra, prorroga y blindó al violador durante años ahora pone la responsabilidad en la mujer destrozada. «Tú decide si yo caigo, reina». Es como si un violador dijera “yo sigo libre hasta que la víctima me mande un wasap diciendo que sí dimito”. ¡Hostia puta, qué vergüenza más grande!
Esto no es un “caso aislado”. Esto es la cloaca del poder cuando la izquierda lleva años vendiendo feminismo de saldo mientras protege a los suyos a toda costa:
los mismos que te llaman machista por respirar, los que tienen ministerios enteros de Igualdad y protocolos contra la violencia machista, ahora miran para otro lado porque el cerdo era de los suyos.
Que dimitió… sí, pero solo cuando ya no había forma de taparlo.
Que Marlaska lo cesó “inmediatamente”… después de que saliera en todos los medios.
Que investigan si su mano derecha coaccionó a la víctima… claro, ahora sí, cuando ya está todo en la calle.
A la agente le han violado el cuerpo, el alma y la confianza en la institución.
Al cuerpo de Policía le han escupido en la cara.
Y a nosotros nos han robado la poca fe que nos quedaba en quienes se supone que nos defienden.
Que les den por culo a todos los que miraron para otro lado!!.
Que les den por culo a los que siguen diciendo “presunción de inocencia” mientras la víctima está destruida!!.
Y que le den por culo especialmente a Grande Marlaska que convirtió la Policía Nacional en un coto privado de impunidad para sus intocables.
Esto no se arregla con dimisiones de última hora ni con discursos de Marlaska lloriqueando.
Esto se arregla con vergüenza colectiva… y aquí no queda ni un gramo.
Me duele la víctima. Me da asco el poder. Y me revienta que sigan vendiéndonos el cuento de que ellos son los buenos.
#MarlaskaDimision #VioladorConGalones #GobiernoDeSinvergüenzas #JusticiaParaLaAgente
🚨 COMUNICADO PÚBLICO
El ministro de Transportes, Óscar Puente, ha decidido usar su cargo institucional para señalarme públicamente, retuiteando un mensaje mío en el que, simplemente, defendía los derechos de un ciudadano cuya imagen se ha difundido sin su consentimiento.
En lugar de respetar el debate o contrastar hechos, ha optado por difamarme, vinculándome a una acusación tan grave como falsa: que formo parte de “gentuza que jalea la publicación de fotos de hijas menores de edad”.
No hay una sola prueba. No hay una sola verdad en esa acusación. Solo hay difamación y abuso de poder.
Yo no pertenezco a ningún grupo ni hablo por nadie. Soy una ciudadana española que critica la gestión de su gobierno. Y si por eso un ministro cree que puede atacarme públicamente desde su cargo, eso se llama abuso institucional.
Es humillante ver a un alto cargo del Gobierno comportarse como un troll con poder, despreciando el rigor, el respeto y la verdad.
Esto no es política. Esto es persecución personal desde una cuenta con cargo oficial.
Por todo ello:
1. Le exijo una rectificación pública inmediata.
2. Y me reservo el derecho a tomar acciones legales para defender mi honor y mi dignidad como ciudadana.
Ministro: un cargo se honra sirviendo, no señalando.
Hola, en esa fabrica en la España Vaciada (La Bañeza, León) trabajan más de 100 personas. Os agradeceríamos que no nos jodierais más desde las grandes ciudades.