No siempre nos damos cuenta porque estamos muy familiarizados con el lenguaje literario: pero la sensación de continuidad de una novela se sostiene sobre una selección muy delicada y brutal de elementos: sobre elipses como acantilados.
¿Querés un defensor que...
¿Cabecee? Llamá a Puyol.
¿Filtre pases? Llamá a Van Dijk.
¿Gane duelos? Llamá a Passarella.
¿Haga goles agónicos? Llamá a Sergio Ramos.
¿Tenga facha? Llamá a Hummels.
¿Querés uno que tenga todo? Llamá a Maldini... él te va a dar el número de Canale.