En situaciones como esta, el mejor método es mantener la calma y mantener un ritmo constante pero rápido hasta que sea posible aumentar la velocidad. 🚲😳
En el México del absurdo, una imagen muestra 120 pares de zapatos de una niña de 2 años, acomodados como trofeos del privilegio en el clóset de la hija del gobernador de Nuevo León. La otra imagen, muestra más de 100 pares de zapatos encontrados en una fosa clandestina: calcinados, sucios, deformados. Restos de los desaparecidos que nadie busca, salvo sus madres.
Es el contraste entre el lujo impune y el horror silenciado. Entre la ostentación de quienes gobiernan como influencers y el dolor de quienes cavan con las uñas para recuperar a sus muertos. Uno se presume en redes; el otro se ignora en los despachos. Uno es símbolo de cinismo; el otro, testimonio de exterminio. Y lo más brutal: ya nos acostumbramos.
En México, los zapatos se exhiben en vitrinas o se encuentran en fosas. Y nada pasa. Ni por los vivos que presumen, ni por los muertos que claman justicia. Esta no es una anécdota viral. Es un parteaguas moral. Porque si este contraste no nos indigna, si esta dualidad no nos rompe, entonces ya no hay país: solo un espectáculo donde el horror se volvió paisaje.
“I have learned that patience is a form of intelligence. Not everything has to be resolved immediately, not everything has to have a clear answer. Sometimes the best thing you can do is breathe, observe, and allow things to take their course."
— Viggo Mortensen
@MarBejaranoo muchas gracias por este gran regalo esposa 🤩 aunque no llegue en los primeros lugares esto fue como un trofeo para mi 🫶🏼 Te amo Chochis 😘