Porque al final del día seguimos fallando para que las personas vivan libremente sin acoso, Leila e Iván de 12 años decidieron saltar desde su balcón, dejando atrás cartas explicando que su salto fue voluntario, debido a que en la escuela no les dejaban en paz.
Estaba sentada al lado de un grupo de señoras. Inevitablemente escuché su conversación.
Estaban hablando de cirugías plásticas. Nunca he tenido nada en contra de las cirugías, hasta que una de ellas dijo algo que me dejó helada.