Se dice que existe una noche tranquila en la que aceptas que ya no hay nada más que hacer y decides soltar, pero para llegar a esa noche el precio es mil noches de llanto.
Me parece horrible crear confianza y costumbres con una persona (con todo lo que eso conlleva) para al final volver a ser 2 extraños, en serio me destroza el corazón, lo que más odio en el mundo son los vínculos rotos.