lo miro
y florezco con él.
no sé qué tiene
su existencia
que hace que la mía
se sienta más bonita.
quizás algunas personas
llegan a la vida
sin tocar una sola flor,
y aún así
te enseñan
a florecer.
Qué adictivo es tener tanta atracción hacia tu pareja que siempre querés vivir apegada a él, tocarlo, llenarlo de tus caricias, abrazarlo, morderlo, comerlo a besos, SENTIRLO. Estar tan profundamente atraída por su existencia que todo en él te resulta irresistible.