Le agradezco a la vida por haberme regalado un corazón tan inmenso, lo han herido más de lo que merecía, lo han puesto a prueba una y otra vez, pero jamás logró llenarse de rencor, sigue latiendo con bondad, aun cansado, aun roto, aun creyendo.
Me parece horrible crear confianza y costumbres con una persona (con todo lo que eso conlleva) para al final volver a ser 2 extraños, en serio me destroza el corazón, lo que más odio en el mundo son los vínculos rotos.
No lo voy a negar, de repente me encuentro atrapada en mi mente por cosas que no he sanado, y siento que pierdo el control.
Dios, sana mi corazón, no quiero sentir mas rabia 🙏🏻