@maxipullaro La Historia creo que debería reivindicarlo a Duhalde. El tipo agarro un país desmembrado....sin cohesión social...después de varios Presidentes en una semana. Y medianamente lo ordenó. Se le puede achacar lo de los dólares.. y si...
MESSI CERRÓ SU CUENTA Y DEJÓ UN RECIBO CON TODO SU LEGADO
🍻 Lionel Messi compartió un video junto a Michelob Ultra en el que aparece en un bar y, de manera simbólica, pide la cuenta antes de marcharse. El detalle final es el que se llevó todas las miradas: un recibo que repasa los grandes logros de su carrera.
🐐 La pieza funciona como un homenaje a una trayectoria extraordinaria y enumera los momentos que convirtieron al argentino en una de las máximas figuras de la historia del fútbol. Una forma original de resumir todo lo que dejó el 10 dentro de una cancha.
🇦🇷 La publicación llegó después de su despedida de la Selección Argentina y volvió a alimentar una discusión que parece cada vez más instalada entre sus fanáticos: cuando se habla de Messi, el legado ya trascendió cualquier estadística.
Hay una diferencia entre informar y acosar. Entre contar un hecho de interés público e invadir un momento profundamente privado.
La familia pidió respeto. Pidió intimidad. Pidió poder atravesar uno de los dolores más grandes que puede vivir una familia lejos de cámaras y miradas ajenas.
Y, sin embargo, hubo guardias, intentos de conseguir fotos y videos y hasta un dron sobre el cementerio durante la despedida.
No son todos. Sería injusto generalizar. El periodismo cumple un rol fundamental y el derecho a informar debe ser siempre respetado.
Pero también hay un límite. No todo lo que se puede mostrar necesariamente debe mostrarse. No todo vale por una imagen, una primicia o unos minutos de audiencia.
La condición de persona pública no elimina el derecho a la intimidad. Y mucho menos habilita a convertir el dolor, el duelo o la despedida de un padre en un espectáculo.
Jorge Messi fue despedido hoy al mediodía y, muchas horas después, todavía siguen apareciendo imágenes de ese momento.
Leo Messi nos regaló durante años una parte enorme de su vida: sus alegrías, sus lágrimas, sus triunfos y también sus momentos más difíciles.
Pero hay una parte de su vida que no nos pertenece.
Hoy era una de ellas.
Hay momentos en los que lo único que corresponde es devolverle algo muy sencillo: respeto, silencio e intimidad.
Hoy no había nada que buscar detrás de una cámara, una reja o desde un dron. Había una familia despidiendo a alguien que amaba.
Informar es un derecho. La intimidad también. Y saber dónde termina uno y comienza la otra debería ser, antes que nada, una cuestión de humanidad.