No se me nota, pero estoy cumpliendo mi meta de ser la mujer más pacífica y tranquila porque ya viví en el enojo y la frustración, lo perdí todo, incluso me perdí a mí.
A veces pienso que una de las mayores muestras de cariño es la curiosidad. Preguntar, escuchar, recordar detalles. Hay personas que dicen quererte y nunca han sentido interés por descubrir quién eres realmente.
La vida laboral no siempre es el trabajo soñado, pero ahí aprendemos a resistir, adaptarnos y conocernos. Entre jefes difíciles, sueldos que no alcanzan y días eternos, entendemos que trabajar no solo es ganar dinero. También es ganar experiencia, paciencia y carácter.