La primera vez que escuche extremoduro pensé que no era música para mi, tenía 14 años y sus canciones de 8 minutos que ni Dios entendía me parecían lejanas. La segunda vez, me pregunté si Robe leía mi diario. Uno cree que no llega tarde a nada pero yo llegue tarde a verte en vivo
“Para algunos vivir es galopar un camino empedrado de horas, minutos y segundos. Yo más humilde soy y solo quiero que la ola que surge del último suspiro de un segundo, me transporte mecido hasta el siguiente…”
Hasta siempre Robe 💔
Jamás seremos capaces de agradecerle lo suficiente a Robe la banda sonora que le ha puesto a nuestras vidas. Lo único que me queda hoy es prometerle al cielo que, mientras yo viva, su voz seguirá sonando.