"La tiranía se mantiene por el temor que inspira, y también por la cobardía de muchos ciudadanos que, desunidos y más atentos a su interés personal que al de todos, toleran la injusticia y con su pasividad consolidan al tirano que en secreto detestan".
(Aristóteles. Política)
"Al principio buscó el favor del pueblo; pero una vez establecido en el poder gobernó sin consejo ni consulta, confiando más en el despotismo que en la justicia. Y así su autoridad, desprovista de moderación, se convirtió en tiranía".
(Tito Livio. Ab urbe condita)
"Cuando el gobernante se declara dueño de la verdad y no admite debate alguno, convoca a los senadores no para escuchar opiniones sino para imponer la suya. Y así, la grandeza natural del Senado degenera en espectáculo de servidumbre".
(Juvenal. Sátiras)
Son regalos que toman sus propias decisiones. Como el anillo único. Se mete en tu dedo y te domina. Va solo a la caja fuerte y se encierra ahí, sin decirte la clave. Existe para destruirte.
He criticado al wokismo desde hace tiempo y sigo haciéndolo. Mucha gente todavía lo ve como algo exagerado o como un conjunto de ideas un poco raras pero inofensivas. Creen que son solo modas pasajeras o errores de interpretación y que no hay que darle mucha importancia. Pero las ideas tienen consecuencias reales.
Todo lo que ha pasado con las bandas de pakistaníes que abusaron de miles de niñas en Reino Unido durante años es, en gran parte, una consecuencia directa del wokismo. Esta ideología divide el mundo en opresores y oprimidos, y en ese esquema los musulmanes (sobre todo los de origen pakistaní) entran automáticamente en la categoría de víctimas del colonialismo y del racismo occidental. Como son víctimas, tienen una especie de superioridad moral y criticar o investigar a personas de ese colectivo se considera automáticamente racismo o islamofobia. Y nadie en las instituciones quería ser señalado como racista.
Esto es lo que produce la política de identidades: se deja de juzgar a las personas por lo que hacen y se empieza a juzgarlas por el grupo al que pertenecen. Da igual lo que haya pasado, lo importante es quién lo ha hecho. Si el autor pertenece a un grupo considerado “oprimido”, el asunto se minimiza, se relativiza o directamente se tapa. Lo hemos visto también con otros casos de violaciones en grupo cometidas por hombres que no son blancos: muchas feministas que normalmente están muy pendientes de estos temas guardan un silencio bastante llamativo cuando los agresores no encajan en el perfil que les interesa.
Es el nuevo antirracismo, que no tiene nada que ver con el de Martin Luther King. El de King quería que se juzgara a la gente por el contenido de su carácter, no por el color de su piel. Este nuevo enfoque hace exactamente lo contrario: convierte la identidad en lo más importante y crea dos varas de medir según quién sea el culpable.
El problema del wokismo no es que sea de izquierdas o de derechas. El problema es que es profundamente antiliberal. Rechaza la idea de que todos somos individuos con los mismos derechos y responsabilidades, y la sustituye por una visión en la que lo que importa es a qué grupo perteneces. Desde esa lógica se justifican dobles estándares, se limita la libertad de expresión cuando molesta a ciertos colectivos, y se antepone la protección de la narrativa identitaria a la protección real de las personas (en este caso, de niñas vulnerables).
Al final, lo que está haciendo es erosionar las bases sobre las que se construyeron las democracias liberales: la igualdad ante la ley, la presunción de inocencia, el juicio por hechos y no por identidades, y la capacidad de hablar con claridad aunque lo que tengas que decir sea incómodo. Y cuando eso se rompe, las consecuencias pueden ser muy graves, como ya hemos visto.
Pablo Iglesias tiene escolta y coche oficial.
Sarah Santaolalla tiene quince policias a su disposición.
Las mujeres maltratadas, calificadas riesgo alto, tienen pulseras del Shein.
Que en Indra prácticamente no te permitan aceptar una invitación a comer por el “código ético” y salga Miguel Sebastián a decir que aceptar joyas por valor de cientos de miles de euros no es nada malo debería significar su dimisión o cese inmediato como Consejero de la empresa.
Se supone que quería echarle un cable a ZP y le ha echado una soga al cuello, al margen de que es escandaloso que hubiera ministros recibiendo joyas de Arabia Saudí y pensando si se las quedaban o no. Qué otros se las quedaron?
Óscar Puente sabe que miente. Nosotros sabemos que miente. Él sabe que nosotros sabemos que miente y, aún así, sigue mintiendo.
Esa imagen es del paro que hicimos los jueces en la puerta de los Juzgados.
Puente es como el último violinista del Titanic tocando desesperadamente.
Están pidiendo notas de superdotado para entrar en las Facultades de Medicina españolas, mientras convalidan títulos de médicos a personas que te preguntas si de verdad han hecho un bachiller.
Sabéis que os suelo pedir pocas cosas, pero esta vez es muy importante. Por favor, ayudadme a que esta publicación con el vídeo de mis compañeros de Almaraz tenga la máxima difusión posible. Gracias.
Desinformación y bulos desde una cuenta oficial del Gobierno de España, por su vicepresidenta, sobre la actuación de los tribunales (que no condenaron por «defender» a nadie, sino por coaccionar a un empresario para que retirase una denuncia).
Tremendo.
No Muslim woman would ever do what Khelif is doing in this photo: being carried on the shoulders of a man, legs around his neck.
Only a man would do this.
Niñas afganas de 5 años compradas como esclavas p y luego obligadas a contraer matrimonio
Asquerosos los viejos pederastas y más aún asquerosos los padres de esas inocentes criaturas
¿Odiar a estos miserables es delito de odio?
¿Dónde queda la cacareada legalidad internacional?