Creo que es hermoso tener a un hombre que comprenda tu sensibilidad y sepa cuidar tus emociones con paciencia y delicadeza. Hay algo profundamente reconfortante en mostrar tu vulnerabilidad y que él responda con comprensión, atención y verdadera ternura.
Creo que amar también es tener consideración. Es pensar en cómo tus decisiones pueden hacer sentir a la otra persona antes de actuar. Es recordar que detrás de cada elección hay alguien con sentimientos, alguien que merece ser tomado en cuenta.
La salud mental merece respeto y atención. La depresión duele, la ansiedad agota y los ataques de pánico pueden hacerte sentir que pierdes el control, aunque nadie lo note. No todas las heridas se ven; por eso, escuchar y ser empáticos puede salvar vidas.
Les juro que es horrible tener que luchar con tu propia cabeza, un día estás súper bien y al otro no tienes ganas de nada, te sientes estresado, cansado y sin ganas de nada.
Hay una promesa linda en la biblia que dice:
Dios te dará alegría en la misma medida que sufriste y llenará de bien los años que dolieron.
Salmos 90:15
Nunca imaginé que este año pudiera destruirme de esta manera. Me ha ido quitando cosas, personas y pedazos de mí hasta dejarme preguntándome cuánto más tengo que perder para que por fin termine.