Se llamaba Aurelio Prieto era @guardiacivil, @Adriana385 y él tuvieron un bebé, eran muy felices, hasta que #TalDiaComoHoy de 1980 #ETA le asesinó en #Ibarra. Ella era de #Alsasua, quedó viuda con 20 años, su familia no quiso que volvieran al pueblo y así lo hizo.
HILO ⤵️
@GuilleMunoz 100% y a las mujeres en concreto nos ayuda a conciliar en parte. Lo cual no quiere decir cuidar niños y trabajar (improductivo) si no poder recogerlos y meterte en el despacho de casa! Veamos como se sigue definiendo... Sentido común
@GuilleMunoz La odiada palabra sinergia tiene mucho que ver, y es real! He sacado adelante proyectos estancados de meses un media hora presencial. Imagino que es la palanca para convencer al junior... He hablado con alguno que está dispuesto a aceptar salarios míseros con tal de teletrabajar.
Un click menos: la tiranía del atajo
Durante cientos de miles de años -el 90% del tiempo que nuestra especie lleva sobre esta roca abandonada por los dioses-, la humanidad se dedicó a cazar y recolectar para sobrevivir. Recorríamos a diario kilómetros en busca de comida: presas, semillas, raíces, frutos. No había ni etiquetas con los valores nutricionales ni octógonos llenos de culpa en sus envases. Éramos bellos, atléticos y saludables, con cuerpos fibrosos y un six-pack, al menos los que sobrevivían: un corte infectado, un resfrío mal curado y nos convertíamos en compost. Luego, hace unos 12.000 años, a alguien se le cayó una semilla, vio que brotaba una plantita y salimos del Neolítico para desarrollar la agricultura. Empezamos a cultivar cereales y a encerrar animalitos para tener la pata de pollo a mano. Todo eso que era tan difícil de conseguir después de salir a trotar cada mañana estaba ahora en la aldea. Fue así como llegaron las caries y empezamos a echar tripa. Era cuestión de sentarse y esperar a que abriera en la esquina el primer McDonald’s. Hoy, hasta en África, la obesidad mata más que el hambre. Los descubrimientos van más rápido que la capacidad de nuestros cuerpos para seguirles el paso.
Podemos hacer deporte, pasar hambre deliberadamente, pretender seguir la dieta paleo de nuestros antepasados cazadores recolectores cansando guanacos, vedando la pizza y la cerveza, ejerciendo violencia contra nuestros instintos. Y como decía el cartero Jaimito de Chespirito, quisiera evitar la fatiga. El cerebro siempre busca cómo obtener satisfacción con el menor esfuerzo posible. Esto, que podía hace 300.000 años ser óptimo cuando conseguir comida rápido era cuestión de vida o muerte, es una trampa cuando el mecanismo sigue funcionando pero tenemos Rappi a una app de distancia.
Lo que ocurre con la comida pasa también con la cultura. Hace 20 años comprabas un disco y lo escuchabas entero una y otra vez: había que amortizar el esfuerzo económico con una dedicación que ha desaparecido. Gastarlo. Hoy ni sabemos a qué álbum pertenece lo que propone Spotify, no escuchamos nada que se aparte de la obviedad inmediata, lo difícil de digerir tiene pocas chances de conseguir una oportunidad. Lo mismo ocurría con el diario de papel al que uno estaba suscrito, si lo estabas pagando, mejor que le dedicaras tiempo a los textos. La hiperoferta de lo que antes era escaso creó una bulimia, el kiosco de golosinas que saturan de inmediato el paladar mató al banquete, largo y fastidioso. Hasta los profesionales de la literatura admiten que ya no tienen ni el tiempo ni la energía para leer una novela de 200 páginas, y ni siquiera. Nunca leí tanto ni vi tantas películas que me importaran como cuando era caro y lento el proceso para llegar a ellos.
La búsqueda del atajo perfecto no tiene fin, como la distancia en la Paradoja de Zenón. De la noticia sólo se lee y comenta en el formato más breve posible el titular, a su vez redactado como pregunta sin dar la información como anzuelo (clickbait) ante el lector perezoso.
Recuerdo que en los 90, le preocupación de los cineastas era la llegada de la cultura del videoclip de MTV, todo compacto y fragmentado. Hoy, Tiktok ofrece un zapping a medida con el algoritmo personalizado. Su última versión permite acelerar esos videos de los que sólo veíamos ya pocos segundos. Siempre un clic menos, un segundo menos para ir a una nada que nos deja obesos y vacíos al mismo tiempo. La economía de la atención basada en el estímulo permanente destruyó el aburrimiento, pero no el hastío.
Sé que lo mejor sería cortar todo como un eremita, como un alcohólico que sabe que no puede tomar una gota sin beberse el bar. El elogio de la lentitud es bonito, pero frágil. Simplemente desarrollamos una tecnología que va más rápido que nuestros cuerpos. Por suerte, la Inteligencia Artificial nos reemplaza en un ratito, perdonándonos la vida mientras sirvamos al menos como consumidores.
@GuilleMunoz Creo que teletrabajo más que la media, y sin embargo, tras años así (mucho antes de pre-pandemia, y con equipos deslocalizados) he de decir que el flex-work es lo que encuentro más productivo... Nada sustituye el contacto real.
Como ayer hubo mucho varón ofendido por unas palabras fuera de contexto (esta vez les toca a ellos ofenderse) vamos a repetirlo para que lo lean dos veces, pero el párrafo entero. O tres veces. O cuatro. O las que hagan falta, a ver si por fin captan el asunto. Que no sé yo.
Exactamente a las ocho y cuarto de la mañana del 6 de agosto de 1945, hora japonesa, en el momento en que la bomba atómica estalló sobre Hiroshima, la señorita Toshiko Sasaki, empleada del departamento de personal de East Asia Tin Works, acababa de sentarse en su puesto en la oficina de la planta y estaba volviendo la cabeza para hablar con la chica del escritorio de al lado.
Así comienza "Hiroshima" de John Hersey. En mi opinión, la mejor pieza periodística de la historia.
31.000 palabras que ocuparon todo el New Yorker del 23 de agosto de 1946 (poco más de un año después de la bomba), y cambiaron la opinión pública estadounidense para siempre.
Hasta ese momento, la 2ª Guerra Mundial había sido una epopeya donde los americanos solo eran héroes. Con "Hiroshima", Hersey puso delante de sus ojos el horror. *Su* horror.
Mira Murati is the most powerful CTO in the world.
As CTO of OpenAI, she has led the work on ChatGPT, DALL-E, the OpenAI API, GPT-4, and much more...
And she only graduated college in 2012 🤯
Here's Mira's amazing story:
1/10
@finetwork Ya estoy en contacto con ustedes desde hace semanas y no sirve de absolutamente nada. Les puedo escribir por DM pero publicaré igualmente si no me solucionan el caso
@finetwork@alo_oficial @joaquinarte Es muy válido bajar el coste unitario de producto y dar precios competitivos... siempre y cuando el mismo funcione. Al final se van a gastar más € en visitas a domicilio que lo que ganarían conmigo.
1) SÁNCHEZ SUBE LA APUESTA
La mejor defensa es un buen ataque. Y si algo caracteriza a Sánchez es la osadía. Ayer recibió un palo monumental, así que ha reaccionado subiendo la apuesta. Órdago a grande, chica, pares y juego. Y no es una mala opción. De perdidos, al río.