@FreddyLA7 Visit Knoebels Grove in Elysburg, Pennsylvania. It’s an awesome, old-fashioned amusement park. A classic, unique experience. If you like hiking, check out Ricketts Glen State Park.
Skenes Night: He’s due. So here’s the deal. If Paul strikes out 9 or more. Like he did the last time he faced the Dodgers. And the Buccos win. I’ll give away 5 Paul Skenes jerseys. Just follow me. And retweet this post. And you’re good. Let’s go Bucs!
Bunsen gives Bernoulli some “support”, what does that mean for….
During the week a dog named Bunsen texts his family.
Those texts are saved.
Today they are shared.
This is Texts From Bunsen!
@mcuban This is also the time of year when the insurance companies force reauthorizations of treatments patients have been receiving and they do everything they can to interrupt or deny care. It’s awful. They are deliberately inefficient hoping you give up or worse.
La única opinión que hoy merece difusión es la de los venezolanos.
Si no defendiste nuestros derechos,
si te quedaste callado mientras nos mataban en las protestas,
si no alzaste la voz por los presos políticos,
por la crisis humanitaria de más de una década,
por los más de 8 millones de venezolanos forzados a migrar,
entonces guarda silencio.
Tu superioridad moral no nos interesa.
🇻🇪| SALE UNA REFLEXIÓN LARGA👇
Siento que me corresponde ser un poco más claro respecto a mis opiniones y sobre todo mis emociones en cuanto a Venezuela.
Quiero dejar algo perfectamente claro, a mi me hubiera gustado que esto se terminara NO SOLO "de otra forma", sino mucho antes.
Me hubiera gustado, para empezar, que Venezuela siempre hubiese sido una democracia y que Hugo Chávez (que llegó al poder engañando a mucha gente decente y verdaderamente interesada en un cambio positivo para su país) hubiera cumplido sus promesas.
Descartando eso, me hubiera gustado que Maduro hubiera admitido la derrota legislativa en 2015, se hubiera producido el revocatorio, y (tras la obvia derrota que iba a sufrir) hubiera entregado el cargo a un sucesor electo.
Si no lo hacía, me hubiera gustado que un masivo movimiento de protesta como el de 2016-17 lo hubiera desalojado del poder. De ese período conocí a un chico venezolano en un foro gamer que hoy debería tener mi edad y no nueve años de muerto.
Me hubiera gustado que Oscar Pérez hubiera podido construir una oposición armada interna exitosa, no habiendo de otra. O quizás, habiendo de otra, me hubiera gustado que se hubieran celebrado elecciones competitivas en 2018, porque nadie discute que Maduro las hubiera perdido. En su extremo defecto, que la movida interna de Guaidó hubiese salido bien en 2019.
Finalmente me hubiera gustado que los Acuerdos de Barbados se respetaran y que las elecciones de 2024 hubieran sido limpias. Me hubiera gustado que se hubiera permitido a Machado ser candidata. Me hubiera gustado que no pasaran meses de incertidumbre.
Y finalmente, me hubiera gustado que la noche del 28 de julio de 2024, Nicolás Maduro hubiera tenido un mínimo, un miserable toque de decencia humana de comparecer para hacer lo que debía hacer: felicitar públicamente a Edmundo González por la paliza que le pegó y disponer una transición.
O incluso luego de haber hecho todo lo que hizo, cuando quedó claro que la situación para ellos había cambiado para siempre, podría haber aceptado la realidad y dispuesto la transición igual, con toda la estructura dictatorial a su favor para imponer concesiones. Visto y considerando su situación actual, estoy segurísimo de que hoy mismo él y su esposa pensaron igual.
Me hubiera gustado que Maduro fuese derrocado por medios internos y, sobre todo, de la forma más pacífica posible. Pero no ocurrió.
Lo que sí ocurrió fue que en las últimas décadas fueron ejecutadas cerca de 20 mil personas. Fueron exiliados de sus hogares nueve millones de venezolanos, equivalentes a un 30% de la población, la crisis de refugiados más grave de América.
Ocurrió que fueron desaparecidas, secuestradas y torturadas miles de personas, que siguen hoy languideciendo en las cárceles de Maduro, con aún menos garantías que las que tendrá el dictador en Estados Unidos.
Ocurrió que perdieron una elección por más de 37 puntos y, aunque las pruebas de su derrota estaban delante de los ojos de toda la Tierra, se atrevieron a intentar robársela de la manera más burda posible.
Eso ocurrió. Sucedió. Aconteció. Tuvo lugar. Pero para varios solo existe lo que ocurrió hoy. Las únicas víctimas son Maduro y el puñado de bajas del operativo de Trump. No existieron las decenas de miles anteriores. No existió el horror y el desastre de dos décadas.
En sus pequeñas mentes privilegiadas por la lejanía los detalles pueden no existir. Pero para mi no puede ser así.
Ocurrió que lo único que Maduro no pudo evitar fue lo que pasó hoy, pero podría haber evitado que todo lo anterior ocurriera y no lo hizo. Y por eso el único culpable es él.
Oí a mi novio llorar de bronca, frustración y dolor la madrugada del 29 de julio, y envejecí diez años. Esta mañana lo oí llorar de alegría mientras jadeaba de sorpresa por ver a Maduro, finalmente, fuera de su vida. Y me devolvió años de vida. Me hizo sentir que valía la pena.
Sé que en las últimas horas he roto algunas actitudes más institucionales que suelo mantener con la cuenta. Y tampoco tapo el sol con un dedo. Comprendo los motivos válidos para el recelo de muchos de mis amigos y colegas de la academia, a quienes respeto y quiero demasiado.
Lo que no puedo entender es la indolencia, el odio y la prepotencia con la que algunos se atreven a hablarle a los venezolanos o a los que estamos personalmente implicados. ¿Me dejo llevar por mis emociones? Sí, pero son emociones válidas. Vos te estás dejando llevar por dogmatismos que a nadie benefician.
Todavía falta aguantar muchas cosas. Falta ver y toca esperar por la resolución de esta situación. Sin embargo, es imposible no sentir que estamos un paso más cerca, aún si no se da en las circunstancias que tanto quisieramos.
Nada ni nadie puede borrar de mi cabeza estos dos años (que para mí han sido décadas mentales) y por tanto nada ni nadie va a hacer que me arrepienta de alegrarme por mi pareja y por un pueblo hermano que tanto cariño me ha dado y al que hoy día siento como mío.
Si no te gusta, el libro de quejas está en el "unfollow", pero te puedo mostrar la salida si te parece.
Te amo inmensamente✅
Sos libre ⌛️
Vamos a estar juntos
Vamos a ser felices
Va a ser en Venezuela 🇦🇷💞🇻🇪
LA CONTRADICCIÓN DE LOS ZURDOS
Lo que está pasando en las redes sociales es un ejemplo perfecto de la hipocresía progresista.
Veo en todos lados a venezolanos festejando la caída del dictador narcoterrorista Maduro pero también veo a todos los comunistas que viven en democracias occidentales (que son cada vez menos) llorando por el innegable fracaso de su ideología, que derivó en una dictadura asesina.
Los progresistas dicen amar la democracia, pero lloran cuando cae un dictador. Eso los pinta de cuerpo entero. Dicen defender al pueblo, pero odian verlo festejar su libertad (o lo que a ellos no les gusta).
Además, el ex-dictador Maduro, que ahora pasará el resto de sus días en una cárcel norteamericana por haber sido el jefe de una organización narcoterrorista que dejó al 90% de los venezolanos en la pobreza, obligando a 8 millones de personas a escapar de su país para no morir de hambre y que para mantenerse en el poder se robó las elecciones, secuestró a Nahuel Gallo, un ciudadano argentino, y lo tiene desaparecido desde entonces.
Pero claro, los cipayos somos nosotros, los que defendemos a los argentinos, los que defendemos a la libertad y a la democracia.
Pero eso se acabó. Basta. No toleramos más las psicopateadas de los que arruinaron no sólo a nuestro país, sino a toda la región, con ideas socialistas y prácticas políticas dignas del fascismo más rancio.
Venezuela celebra.
Venezuela es Libre.
La izquierda llora.
La Libertad Avanza.
VIVA LA LIBERTAD CARAJO 🇦🇷🤝🇻🇪
Venezuelan journalist Germania Rodriguez Poleo on Maduro:
“Do not for a moment let your hatred and disdain for Donald Trump…have you defending the dictator of my country…We Venezuelans are very, very happy that our dictator has been arrested.”
🧵 Who organized and funded the pro-Maduro demonstrations?
I was up when the news broke that U.S. forces had possibly had a military strike on Caracas. Immediately, I knew where to look next, not for confirmation from the Pentagon, but for signals.
🔗 READ my 1st story for @FoxNews in my new role as senior editor of investigations to understand the full narrative of how the street protests were organized within 12 hours, before Nicolás Maduro was even on U.S. soil: https://t.co/t5tSwhVR7s
📽️ WATCH the video here to hear the protest organizers in their own words as they chronicle how they mobilized foot soldiers for the new "class war" they say they are fighting against "American imperialism." They admit they got an unexpected ally: Democratic Party activists in 50501, a group launched last year to organize #TeslaTakedown protests against Elon Musk and #HandsOff protests against Trump.
What I discovered:
As U.S. forces captured Maduro, a parallel operation began almost instantly inside the United States:a rapid, coordinated information and street-mobilization campaign by a network of self-described socialist, Marxist, and communist organizations, most of which operate as nonprofits that DO NOT have to pay taxes.
I'll lay out how I followed the breadcrumbs in this special X Reporter's Notebook...
For three years since Oct. 7, I’d been seeing the same thing at protest after protest: Venezuelan flags showing up at anti-Israel rallies. Not randomly. Not organically.
Always alongside the same slogans, the same organizers, the same faces. That’s when I knew this wasn’t about Gaza, or Venezuela, or “peace.”
🔻 When activists protested Benjamin Netanyahu and burnt the American flag and painted an upside red triangle using the symbol Hamas uses for targets, writing HAMAS IS COMIN, I went to their bus pickup spots to follow the money. I saw protestors climbing into busses. That's when I saw their t-shirts: they were all proudly wearing red t-shirts for the Party for Socialism and Liberation @pslnational. The group had rented the busses.
Then I went to the address for the @answercoalition that had gotten the protest permit. It was in Adam's Morgan on Florida Avenue NW not far from where I had lived as a 20-something in DC.
Outside there were two flags flapping in the wind. Whose flags are they, I asked the woman who answered the door.
"Cuba and Venezuela."
That's when I knew. This wasn't about peace or anti-war.
It was about ideology.
Stoking discord was a part of that ideology as a tactic called agitation propaganda, or agitprop.
Their goal was to overthrowthe "American empire" and install some version of a Marxist, communist or socialist system. Talk about regime change.
And I learned something else: they had very close ties to Iran, Russia and China, with its leaders taking regular trips to those countries. They wanted communism or socialism in South Korea, the Philippines, Puerto Rico....America.
I saw them again in Chicago, protesting the @DNC. We had cells of proud communists, socialists and Marxists in America and they were appropriating the latest cause of the day to press their cause to dismantle "American imperialism."
They were self-declared, self-professed and proud of their ideological beliefs but the media usually glossed over them to describe them generically as "demonstrators."
So when we learned that there was an air strike on Caracas, I watched the clock -- and waited for the signals.
⏱️ 1:35 AM — As U.S. special operations reportedly land in Venezuela, @BTNews, a socialist propaganda arm of the ANSWER Coalition, posts early video and frames the mission as an “illegal bombing of Caracas.” The narrative is set.
⏱️ 1:45 AM — Manolo De Los Santos @manolo_realengo of @PeoplesForumNYC echoes the “illegal bombing” line. Message discipline is established. The People's Forum had been funded by a tech tycoon named Neville Roy Singham, who lived in Shanghai and funded a global network of socialist causes.
⏱️ 2:29 AM — The ANSWER Coalition drops a red-siren graphic on X calling for protests in Times Square: “NO WAR ON VENEZUELA.” The shift from commentary to mobilization begins.
⏱️ 2:34–2:43 AM — The People’s Forum and the Party for Socialism and Liberation amplify the call. Same poster. Same language. Same timing.
⏱️ 3:21 AM — @VijayPrashad, director of Tricontinental: Institute for Social Research, a research institute funded by Singham that examines issues through the lens of "national liberation Marxism," weighs in with a tweet: “Down with U.S. imperialism.” The ideological framing goes global.
⏱️ 6:09 AM — @CodePink condemns the U.S. as “terrorist.” The group was cofounded by Singham's wife, Jodie Evans, a fixture in anti-American protests, along with cofounder @medeabenjamin. Professional CodePink protestor @OliviaDinucci frequently yells at Trump administration officials around town. The nonprofit ecosystem is now fully engaged.
⏱️ 7:49 AM — The International People’s Assembly @peoplesassembly, a global umbrella group for socialist and communist organizations that partners with Singham's Tricontinental institute, circulates an “EMERGENCY DAY OF ACTION,” urging resistance to U.S. “hegemony.” The command-and-control layer activates.
This wasn’t outrage catching fire.
This was a socialist, communist, Marxist transnational network executing information warfare with military precision.
By daylight, the narrative was locked.
By midday, the protests were live.
By afternoon, politicians like @RepRashida Talib, Rep. @AOC and @NYCMayor@ZohranKMamdani were repeating the same lines I’d seen first pushed in the dead of night.
I’d seen the signals broadcast for years. Thorough investigators like @DataRepublican and @thestustustudio have followed the breadcrumbs on this vast network seeking to dismantle the U.S. free enterprise system in the name of "anti-imperialism," and I encourage you to follow them to see well-documented information.
Friday night, they came in strong and precise, in a parallel military operation run by comrades in the cause to destroy America as we know it.
This wasn’t just about Venezuela. It was about a global war -- an information war running parallel to a kinetic one -- and what I learned next was that it had been years in the making. 🧵⬇️
Salí de Venezuela hace 7 años ya, porque me pusieron una pistola en la cabeza a plena luz del día. 19 años tenía. Iba caminando a la universidad.
Me costó entender que eso pasó básicamente porque no había consecuencias para los criminales reales, como suele ser en las dictaduras.
Me fui aterrada y sin ganas de volver. Estaba chica y me costaba separar lo que es el gobierno vs. lo que es la patria.
Afuera lo entendí. Y me dolió muchísimo darme cuenta que amaba mi país más que a nada y que el recelo venía de que nunca quise ser una exiliada. Qué sensación tan fea lo que es el despojo y más cuando ni siquiera has terminado de formar tu identidad.
Por fortuna y bendición, migré a un país que amé profundamente desde el momento en que llegué. Me acogió, me permitió crecer, lo hice mi casa y lo sigo amando. Amo su cultura, sus costumbres y sobre todo a su gente.
Pude crecer, recorrer distintas tierras, sanar y ser feliz en ese proceso. País que visito, país del que me recorro al menos tres ciudades como queriendo entender cómo funciona desde adentro. Me voló la cabeza conocer formas de pensar tan diferentes e interesantes. Ese intercambio constante me recordaba lo que somos en Venezuela y lo que no. Nos empecé a recordar con cariño y con nostalgia.
Ya cuando sané y quise volver de visita, era demasiado tarde.
Para bien o para mal, tengo nacionalidad española y venezolana. La española me permitió moverme libremente por el globo, con la excepción de que si llegaba a pisar venezuela no podía salir.
Podía visitar cualquier país, excepto el mío. Y si lo visitaba, no podía salir, a no ser que tuviera ese pasaporte venezolano que me era imposible de conseguir por distintos motivos claramente relacionados a la dictadura.
Cuento esto como un marco para decir que la intervención de hoy, de este 3 de Enero de 2026, no la celebro a la ligera. Cuando crecí no soñaba con que USA bombardeara a mi país, te lo juro.
Pero tampoco nadie te prepara para lo que es ver a una tanqueta militar aplastando los huesos de estudiantes que solo exigían derechos humanos, poder comprar comida o tener libertad.
Nadie te prepara para estar semanas sin electricidad en un país que es ridículamente rico. Nadie te prepara para lo que es llegar con una emergencia a un hospital y ver cómo se te muere un familiar en los brazos porque no hay insumos. Nadie te prepara para lo que es tener amigos presos en el centro de tortura más grande del continente, y que ese centro de tortura casualmente esté en tu país.
Una dictadura es una dictadura. Y las salidas pacificas son una utopía.
Lo intentamos todo: votar, alzar la voz, pedir ayuda, protestar, irnos, quedarnos y hasta morir por nuestra tierra.
Nada funcionó. Y la represión no solo siguió sino que tomó fuerzas. En algún punto se sintió invencible (en psicología le decimos “Indefensión aprendida”). Por eso estamos tan contentos hoy. No creemos que lo que vengan sean rosas, pero sí nos devuelve algo de esperanzas.
No tienen que venir a preocuparse por nuestro petróleo, sabemos que tenemos las reservas más grandes del planeta. Rusa y China también lo saben bien, porque nos lo han robado en las últimas dos décadas y ahí si no hemos visto a nadie diciendo nada.
Todavía nos queda mucho. Y seré cruda con esto: tampoco somos libres (aún). Pero por primera vez en 26 años está ocurriendo algo histórico en nuestro país.
Si no eres venezolano, déjanos celebrar un poquito esta sensación de alivio y de esperanza que habíamos perdido.
Si eres venezolano y estás en Venezuela, por favor cuídate mucho. Nos necesitamos a todos a salvo.
Si eres venezolano y estás fuera, te entiendo. Te abrazo fuerte y te pido nos eduquemos sobre lo que pasa para explicarlo bien. Hará falta darle visibilidad a esto para que no se tergiverse nuestra historia.
Ya la historia no es solo el pasado, sino lo que está ocurriendo hoy. Y por eso cuento la mía.