“ Soy Kyōhen, hola señor... ¿policía? ”
Le sonrió ampliamente, saludándole con la mano. Aunque le confunde de lo que habla Blair. ¿Por qué invitar a alguien? Eso a la gente le da miedo también. Pero no lo notó, ni un ápice, así que lo dejó pasar.
“ Blair, ¿el señor nos va +
“ ¡Hola persona nueva! ”
Sí, saluda un poco raro. El pobre no da para más.
“ Ehm... No lo sé, le he preguntado a este hombre si hay cosas saladas y dice que hay jamón con queso. ¿Te gusta lo salado? ”
Le miró fijamente, esperando una respuesta.
“ Oh... Jamón y queso, ¡claro! De eso la gente habla mucho y siente que se va a morir. ”
Rió levemente. Sí, lo dice porque hay gente que le teme al jamón por los atragantamientos.
“ Ah, tu coges las manos. ¡Hola, me llamo Kyōhen! ”
Le cogió con dos manos aquella mano +
“ ¡Ah, qué bien!
...
¿Qué me recomiendas? ¿Lo que bebes es amargo? ”
Lo de su piel es... Piel. O eso cree, solo sabe que cambia cuando pasan cosas malas.
Ha salido a dar un paseo, quiere explorar este nuevo mundo que se abre ante él. Quiere saber qué hay más allá del mundo onírico y del terror que encarna. Por ello, quiere algo salado.
“ Ah, ¡eres de un país vecino, qué guay! ”
Ladeó su cabeza confuso.
“ No, nací así, creo. Era algo y... Después... Estoy aquí. ”
Le sonrió ampliamente, como si lo que dijera tuviera sentido.
“ ¡Qué chulo, la verdad! ”
Le sonrió ampliamente, mirando distraído su cola.
“ La verdad es que... No encuentro mi vocación aún. ”
Hizo leves pucheros.
“ ¿Tú qué haces? ”
“ Ah, ¡correcto! Decidí... Que esta apariencia estaba bien, este nombre también. ”
En realidad decidieron por él, pero siempre estuvo ahí, desde tiempos inmemoriales.
“ Tu nombre es muy interesante también, Langyu... Langyu... ¿También es de mi zona? ”