con un idiota que dijo que los bichos son feos, y malos..
Él saca la lengua ante mención de las dos personas, con una risita tras ella.
— Bleeh, — Le desagrada. — Pero me alegra que estés bien, a la costa.
¡Su ánimo es inicialmente causa de verle de nuevo!
— Hehehee.. Sí, sí. Por supuesto. — No. — Me he portado muy bien, todo dentro de lo que puedo.
Portarse bien lo hizo; pero le pide una cosa que es imposible para el menor: No discutir. Nada más llegó a Khaos, tuvo otra >
— Señor, aquí lo único feo que hay es usted. — Dirá, siguiendo viendo a sus bichitos con cariño. No, no estaba en lo más mínimo afectado de palabras ajenas, al menos, no se lo mostraba-.
— ¿Por qué no? Son bonitos. Y quiero alejarlo del peligro que formáis con la pelea estúpida.
— ¿¡En serio!? — Se le han puesto de lo más brillosos los ojitos, de no estar con cucaracha en sus manos, puños haría para demostrar su emoción. Ah, quiere saltar, quiere AHJDJDIWODOF. HERE'S A FELLOW INSECT ENJOYER!!
— Ah, perdón. Donatello, entonces. Yo soy Gilyoung Lee.
— Hmm, ahá. Sigue llorando por unos insectos feos.
Ojalá pudiese ver los de Klein, tan grandes y repulsivos. Se llevaría un buen susto como mínimo.
— ¿Para qué lo quieres?
bichos.
Él se aleja cuando se lo dice. No... No quería asustarlo, ni que le afirmara que puede quemar a los bichos, pero no ha confirmado si a propósito o no.
— Perdón. Soy Gilyoung Lee, es un placer, Idia. —
— Ah, entiendo. Algo es algo, he visto mucha gente mala queriendo matar a los bichos por solo existir. ¿No es eso, muy cruel? ¿Como si mataras a algún humano por simplemente decir hola?
Dice, y sus mejillas se inflan en obvio desagrado, negación por la matanza aceptada de los >
— Se trata de una cucaracha, señor. ¿Sabe de ellas, verdad? — Si le dice que no, que se prepare para una muy larga charla acerca de ellas.
No le... Asusta demasiado el hecho de que sea un tortugo tamaño real, realmente. De hecho, él se acerca.
— No caiga en los juegos, señor. —
Cuando siente su mano sobre cabello propio Gilyoung ríe por lo bajo ante la presencia del contrario. Le hacía tan feliz verse de nuevo con su hermano mayor.
— ¡Me alegra mucho verte, hyung! No te preocupes por mí, yo he estado de lo mejor. — Asiente, y reafirmará a su hermano >
— La única plaga aquí son los que no saben apreciar a los bichos. He visto insectos con más modales que tú. —
Se encogería de hombros, cruzaría sus brazos de no tener al bicho entre sus manitas, pero, sí que le sacará la lengua. >:(
— ¡bichos! ¿te gustan los bichos? mira, aquí tienes uno..
dice, y cuando tiene a la cucaracha en sus manos, alza con muchísimo cuidado a la misma para mostrarla para idia, sonriente.
— ¡hola, por cierto!
— ¡dokja—hyung! — grita, y al bicho deja en una pequeña zona poblada de plantas, dejándola en paz antes de lanzarse a abrazar al mencionado.
está : muy feliz.
— gracias, solo agradezco que bajen un poco el tono. asustan a la peque.. — dice, mientras la sube por fin a sus manitas.
ahora, se gira a donnie.
— ¿por qué tanto ruido, aún así?