Y aquella camiseta conseguida a contrarreloj terminó siendo la de la Mano de Dios y el Gol del Siglo. Un detalle que parecía mínimo terminó formando parte de la historia del fútbol.
Entonces mandó a Moschella a recorrer Ciudad de México buscando camisetas azules más livianas. Encontró dos modelos; Maradona vio uno y sentenció: «Con esta le ganamos a Inglaterra».
La preocupación se volvió urgente cuando se confirmó que Argentina tendría que volver a jugar de azul contra Inglaterra, esta vez en el Azteca y al mediodía. Bilardo pidió nuevas camisetas livianas, pero Le Coq Sportif respondió que era imposible fabricarlas en menos de 72 horas
Después del triunfo 1-0 ante Uruguay en los octavos de final de México 86, Bilardo quedó preocupado por un detalle: el peso de la camiseta azul suplente.
La tela de algodón absorbía mucha humedad y se volvía muy pesada. +