Nirin lo ignoraba.
Se acerca a Han, apretando los labios. Juk volvía a molestar al más alto, picoteando su cabellera.
— Los puedes ver. No?
Nirin casi parecía tener un brillo de ilusión en su mirada. Como si alguien, después de tanto tiempo, lo fuese a entender.
Nirin no se lo explicaba. La energía...Venía de esa agua. Derpy y Juk los siguieron dentro. El sacerdote tenía el entrecejo fruncido, pensando, analizando. Con algo de prisa, salió al patio, mirando hacia donde estaban esas cadenas. De ahí emanaba la energía. (+)
Le había pillado manos en la masa. O en el agua para ser más precisos.
No eran un secreto los pequeños rituales de Han, si podían siquiera llamarse así. Se trataba más de una costumbre que había adquirido con el tiempo, pequeñas acciones que le hacían sentir más seguro, en »
hablaba con tranquilidad, acomodándose las gafas en su rostro. Hoy era un día libre, en el que parecía más ciudadano que monje. Ropa cómoda, holgada y oscura para pasar desapercibido.
Derpy se había sentado en la puerta encadenada, raspando suavemente para entrar. (+)
Han tenía cuando Nirin aparecía sin avisar.
—¿Tienes tiempo? —preguntó Nirin.
La cocina de Han era pequeña y siempre olía a algo. Hoy a jengibre. Nirin se sentó en el lado de la mesa que siempre ocupaba y esperó mientras
—¿Qué estabas haciendo antes? En la puerta. Con el agua.
como Juk estaban emocionados alrededor de Han por ver aquello.
Cuando Han recogió el cuenco y entró, Nirin cruzó la calle.
No llamó al timbre. Le mandó un mensaje: Abre. Dos segundos después escuchó los pasos de Han al otro lado, y la puerta se abrió con esa expresión que
se entristece a menudo, Han. ¿Lo haces?
Preguntó, cierto deje de preocupación. El tótem, le ayudaría a leer su energía, saber si estaba bien, o mal. Al igual que el menor le había ayudado tantas veces, eso le permitiría ayudar también.
Nirin, ante su pregunta le miró unos segundos de reojo. Su cabellera se removió suave ante la brisa, y tuvo que retirarse los lentes para dejarlos igual en la mesa. Manos metió dentro de sus mangas negando.
── Es para evitarlos. No te veo como alguien que (+)
Aprovechó de observar su perfil en silencio, pensamientos volando alrededor de su cabeza igual que la brisa. Dejó la taza junto a él y volvió a posar la mano en sus regalos, dejando que el eléctrico picor de la energía ajena le cosquilleara en las yemas de los dedos. »