Mi hijo todo ilusionado porque vamos a ver a su amiga "la que le encantan los dinosaurios". La pobre niña ha dicho ya 900 veces que los dinosaurios le dan igual y solo le hace gracia ver a mi hijo explicar cosas.
Mi hijo dentro de 20 años al ver que no eran los dinosaurios:
lamento que te haya tocado la versión más rota y triste que he vivido de mi. te juro que lo intenté hasta el cansancio. y daría lo que fuera por poder dejar de necesitarte así.
tú voz. el verde como las hojas del oyamel del único invierno que amé.
tus manos cuando tiemblan al terminar. y el verde como una laúd, y cómo una laúd yo nado en el.
que dicha abrir los ojos a las 5 am, un martes cualquiera, a lado de tu cuerpo desnudo bañado en sudor como las hojas de los arboles en el rocio de la mañana.