La más sencilla y a la vez más sofisticada estrategia de productividad es el AUTOCONOCIMIENTO.
Cuando te conoces, sabes:
- Quién eres.
- Qué buscas.
- Qué hacer.
Esto te permite:
· Priorizar lo que importa.
· Enfocarte en tu camino.
· Eliminar las distracciones.
Todas las mujeres que fui, no están muertas. Aún viven en mí, para recordarme quién fui, qué ya no quiero ser, ni permitir. Matarlas sería como borrar una parte de mí, que lo vivido fue en vano.