— Tampoco sería muy descabellada la idea de que a él se le hubiese pasado el nombre del contrario por culpa de estar en babia. ¡Y más si fue el primer día que lo vio! Definitivamente aquel día entró en trance.
Ante la mención de sus compañeros... Pequeña mueca hizo. +
Podría considerarse casi hipnotizado mientras observaba las claras expresiones del profesor.
Era exageradamente expresivo, y aquello encantaba al florista.
"Espero que te encante especialmente a ti." pensó. Pero su boca se mantuvo callada, era incapaz de hablarle de aquella <
Muchísimo de hecho. Sospecho que me van a hacer un altar o algo así.
—La palabra "mentiroso" se le empezaba a marcar en la frente a medida que sus ojos se desviaban con cada mención que hacía al tema. Y, por miedo a ser un boca chancla y que se le escapase algo que no debiese, +
— Akaashi se acababa de reír de él... Ya está, estaba todo perdido.
Labios frunció en un gesto de absoluta resignación mientras chillaba por dentro, aunque mitad era por haber perdido aquella batalla y la otra mitad porque cree que es la primera vez que lo ve reírse de +
Algo sorprendido por su escandalosa y nerviosa respuesta, le escuchó con atención.
La expresión del más joven fue suavizándose por momentos, feliz, a fin de cuentas, por la información que estaba recibiendo.
—... Pff... —rio por lo bajo, tapándose la boca con el dorso de su <
su intento de "regalo"... ¿Debería guardárselo al llegar al colegio? Aunque quedaba muy lindo allí colocado...
Ya sabía lo que costaban aquellos ramos en la mayoría de sus variedades, por lo que billete dejó en el mostrador para que el contrario le cobrase la cantidad +
— Pese a haber rectificado e intentar hacerse el duro, aquello no quitaba que se le reflejase a la perfección el alivio al ver el té frío en mano ajena.
Con los ojos persiguió la figura del dependiente cuando este se alejó, pasando su peso de un pie a otro con algo de +
Se sobresaltó lo suficiente como para abrir de más sus ojos, y alzó ambas manos a la altura de su propio pecho.
—S-sí, sí... estoy bien. —respondió un poco arrepentido por preocuparle de forma excesiva.— Puedo soportarlo.
No admitirá que en el fondo le gustó ver esa parte <
Así que toma, te lo regalo.
— Bastante osado por su parte regalarle algo que él mismo le acaba de dar, ¡y que encima aún ni ha pagado! Al darse cuenta de aquello último, corrió a sacar la cartera con la mano que le quedaba libre.
Definitivamente después de aquella escenita, +
elegir para la sala de profesores? Tampoco es como si a alguno de sus compañeros le importase realmente, él solo lo hacía por el motivo que lo hacía.
El cual claramente es una incógnita que jamás nadie descubrirá. —
¡Girasoles! ¿Me puedes hacer un ramo de girasoles?
!! ¿¡Pero estás bien!? ¿¡Y si te da un golpe de calor!? ¿¡Quieres agua fresquita!?
— Posiblemente no era para tanto.
A ver, hacía calor, pero de ahí a que le pudiese dar un chungo a alguien... Aún así, la preocupación inundó su rostro por completo, mirando al rededor para +
—Tú mismo lo has dicho... hoy hace mucho calor aquí. Se ha estropeado el aire acondicionado, lo están arreglando.
¿Era consciente el contrario de lo adorable e inocente que era aquella forma de hablar consigo mismo?
Akaashi se limitó a sonreír de forma casi imperceptible.
<
asegurarse de que Akaashi se estaba hidratando como era debido.
Espera, ¿¡Estaba siendo muy obvio!? Carraspeó un par de veces, intentando recomponerse para hacerse un poco el duro. —
A ver, que tampoco hace taaanto calor... ¡Ah, si, hoy! Hmmhmfmg…
— ¿Qué flores debería +
feo que él lo dijese, pero por supuesto que había favoritismos entre profesores. Siempre los ha habido, aunque en silencio.
Y, aunque el pobre dependiente no lo había pedido, allí estaba él un día más contándole datos sin importancia aparente sobre su vida. —
— El calor inusual que hacía en la tienda no le pasó desapercibido, provocando pues que olvidase de forma instantánea la payasada que acababa de hacer. —
Ugh, ¿Y este calor?
— Pequeña mueca realizó, alzando ambas cejas en un gesto preocupado cuando el contrario respondió. —
+
¿¡Y eso!? ¿¡Ha pasado algo!? ¡Porque soy super buen escuchador! ... ¿Se dice así...?
— Voz bajó en aquella última parte de la frase, siendo más un comentario para sí mismo que para el ajeno.
Bueno, dicho estaba. —
¡Ah, sí! Hoy tengo turno con mi clase favorita.
— Estaba +