Video sobre lo ocurrido en Tuxtepec, Oaxaca:
14 adolescentes menores de edad terminaron hospitalizados por intoxicación con drogas durante una fiesta de San Valentín. Varios incluso requirieron lavado de estómago para salvarles la vida.
El evento fue organizado por “Perreo Mexa”.
Aquí hay algo evidente:
alguien vendió alcohol, alguien permitió el acceso de menores y alguien introdujo las drogas al evento. Eso no ocurre por arte de magia.
Sin embargo, mientras se investiga, el salón social fue clausurado, incluso a pocas horas de celebrarse una boda que nada tenía que ver con lo sucedido.
Las responsabilidades deben ir contra:
•organizadores del evento,
•quienes vendieron alcohol a menores,
•y quienes distribuyeron las sustancias.
No contra terceros que solo rentaron un espacio.
Y también hay una realidad incómoda que muchos prefieren ignorar:
Las drogas ya forman parte de la cotidianidad en México y están alcanzando a los más jóvenes.
Padres de familia:
fíjense bien a dónde van sus hijos, quién organiza las fiestas y con quién se juntan. Hoy no se trata de exagerar, se trata de prevenir tragedias.