La que cuida también necesita que la cuiden.
La que da sorpresas también necesita recibirlas.
La que piensa en todo el mundo también necesita que piensen en ella.
hoy una paciente de 95 años estaba hablándome de su madre y se ha puesto a llorar porque la echaba de menos... es fuerte como da igual la edad que tengamos siempre vamos a ser niñas que necesitan estar con sus madres
“El optimismo es propio de las almas que tienen una sola dimensión: de las que no ven el torrente de lágrimas que nos rodea, producido por cosas que tienen remedio”.