a la wacha hay qe darle todo, qiere esto pum toma, qiere una jirafa pum toma, qiere lenceria victoria secreto toma altoqe, sinó para qe qeres una reina si no la vas a tener como en un castillo
Ustedes eran muy chicos, pero el tal Fernando Cerimedo (preso en Bolivia acusado de mandar matar a su amante) era un estafador que ya delinquía en el año 2012. Era un remisero en la esquina de Luro y Chile. Ese año estafó a mi familia en Mar del Plata (donde él residía por entonces y tenía un comercio) vendiéndoles un departamento que ya estaba escriturado a nombre de otras personas a 35 mil dólares, los únicos ahorros que mi mamá y su esposo pudieron tener en ese entonces. Cerimedo les dio un boleto de compra venta prometiendo una escritura que nunca apareció. Mi familia fue acusada de usurpación del inmueble y desalojada. Cerimedo jamás devolvió ese dinero; se inició una causa por estafa que Cerimedo perdió (fue condenado a prisión en suspenso) pero nunca devolvió la plata declarándose insolvente. Para cuando el juicio tuvo sentencia ya asesoraba a Milei y su ejército de trolls en redes más todo lo que vino después, hasta su actual detención en Bolivia. De ese tipo de personajes nació un partido político que ganó las elecciones y habilitó a semejantes marginales a espacios de poder. Así estamos.
Quién iba a decir que un tipo que gritaba sacado, blandía una motosierra, prometía destruir todo y hacía analogías pedófilas terminaría siendo un desequilibrado mental?
Era muy difícil verla venir.