@OperadorNuclear Gracias por la explicación. Espero que la gente vaya abriendo los ojos.
Te felicito por el trabajo de divulgación que realizas y admiro tu paciencia con ciertos individuos de esta red.
Un abrazo en enorme.
@oscar_puente_ Señor Ministro @oscar_puente_, antes de usar su cuenta para mofarse de un ciudadano, conviene leer la noticia entera y no quedarse en el clickbait. Detrás hay una historia real de esfuerzo que usted ha preferido ridiculizar. Aquí le explico la diferencia entre "magia" y realidad.
Soy un profesional nuclear con 27 años de experiencia. En mi tiempo libre, sin apoyo económico y con total independencia, divulgo sobre ciencia y tecnología nuclear. Lo hago por vocación, con pasión y convicción. Defender y promover la energía nuclear y las renovables no es de izquierdas ni de derechas, es una cuestión de ciencia y sentido del bien común.
La energía nuclear es tan sostenible como las renovables. Así lo demuestran múltiples estudios científicos y lo reconocen la Agencia Internacional de la Energía, la Unión Europea y Naciones Unidas. Así está considerada por casi todos los países avanzados del mundo y los que quieren serlo. No compite con las renovables, las complementa.
Mi padre fue sindicalista en los convulsos años 70 y 80. Me enseñó a trabajar duro, a defender los derechos de los trabajadores y también a cuidar la empresa que les da empleo. Si la empresa cae, perdemos todos. Hoy me anima a explicar que cerrar las nucleares es un suicidio energético que además destruye el sustento de 30.000 familias y comarcas enteras.
Trabajo como supervisor en la central nuclear de Ascó. Criamos a nuestros hijos, sanos y fuertes, a pocos kilómetros de dos reactores nucleares. No tengo miedo. Tengo conocimiento y experiencia. Sé que mi central funciona de forma segura, como acreditan inspecciones nacionales e internacionales, respetando la salud y el medio ambiente, gracias a cientos de profesionales comprometidos, que en su mayoría viven cerca con sus familias.
España no está preparada para depender solo de energías renovables variables, como la eólica y la solar. No garantizan un suministro eléctrico constante, ni estabilizan la red ante perturbaciones como la que causó el apagón del 28 de abril de 2025. Son imprescindibles, pero no suficientes. Y la alternativa a la nuclear no puede ser quemar más gas, que emite más CO₂, encarece la factura y perjudica la salud.
Pido a nuestros políticos conciencia, honestidad y responsabilidad. La política energética debe basarse en ciencia y tecnología, no en ideología. Escuchemos las evidencias. Solo así lograremos una transición energética justa, que proteja el clima, la salud, la economía... y no deje a nadie atrás.
A veces los sueños se hacen realidad.
Nos han seleccionado, estrenaremos @HijaVolcan en @SEMINCI.
Han sido 8 años, un pedacito de vida, la historia que @Jedelarosa quiso contar mientras la vivía.
Miro atrás y me venís tantos y tantas a la cabeza. Mi gratitud infinita...
Estimado @OdonElorza2011:
He leído con atención tu propuesta de «un twitter público gestionado por la UE». Y aunque entiendo tus argumentos y coincido contigo en que esto es —entre otras cosas— un cenagal de ruido y manipulación, discrepo radicalmente de tu planteamiento.
Estos son mis argumentos, que comparto muy respetuosamente en aras de un debate constructivo:
1️⃣ El problema de fondo no es Musk: es la internet de las plataformas. Internet es, por diseño, una red distribuida a la que cualquiera puede conectar nodos para servir o descargar contenido. Nadie debe pedir ni puede otorgar permiso, pues no hay una autoridad central. Nadie controla —ni, mucho menos, modera— lo que cada nodo publica. Los protocolos de comunicación entre los nodos son documentos públicos, elaborados por grupos de trabajo a los que cualquiera puede sumarse y cuyas deliberaciones son públicas¹.
Sobre dos de estos protocolos —el par HTML sobre HTTP— surge en los años 90, y luego eclosiona, la web. Que es una invención fundamentalmente europea, aunque esto importe poco en una red global como internet. Y desde los años 2010 vemos un desplazamiento de los contenidos desde la web hacia las plataformas.
Las plataformas son YouTube, Facebook, X, GitHub, TikTok, WhatsApp, Telegram, Reddit, WeChat, Discord, Twitch… Jardines que nada tienen que ver ni con la web ni con el diseño originario de internet: son espacios con una autoridad centralizada con facultades para conferir o retirar el acceso, cada una con su respectiva política de moderación de contenidos, sus generalmente opacos algoritmos de promoción de contenidos, sus propios y a menudo subrepticios intereses…
El problema fundamental de hoy no es Elon Musk: es el desplazamiento que en los últimos 15 años hemos hecho desde una web descentralizada por diseño a un oligopolio de plataformas con un poder concentrado en muy pocas manos. Y esto no se resuelve trasladando el control a un utópico «organismo independiente del gobierno y los poderes económicos» (sic) —tal cosa sería un mero intento de cambio del centro de gravedad—, sino justamente descentralizándolo de nuevo².
2️⃣ El problema de la moderación de contenidos no tiene solución. ¿Qué es una injuria? ¿Y un bulo? ¿Qué son exactamente el «tecnofascismo», el «trumpismo» o el «ciberpopulismo» que mencionas? ¿Quién decide cuáles son los «valores y principios» y la «ética democrática» que reclamas para una nueva plataforma pública de debate? Ni siquiera hay un consenso claro en torno a qué es la pornografía: un pecho desnudo en un retrato artístico es amonestado en Facebook pero, en cambio, tolerado en X.
No cabe aquí explicar por qué es imposible objetivar unos criterios universales de moderación de contenidos³. Basta recorrer la historia de puntillas para notar que los libros prohibidos un siglo son las obras más audaces del siguiente; que las más escandalosas ideas de un tiempo son la vanguardia del venidero; que las herejías que una época censuró son el faro de la generación posterior. La verdad y la mentira —como el bien y el mal— son un sistema relativista. Los marcos morales se desplazan en el tiempo⁴.
Y como no puede haber unos criterios objetivos y universales para discernir contenidos, tampoco puede haber ningún utópico «comité de sabios independientes», ningún algoritmo, ninguna inteligencia artificial que resuelva un problema que, sencillamente, no tiene solución.
3️⃣ El sector público no sabe, ni debe, hacer otra plataforma. Más rápida que la luz solo parece la velocidad con que el sector público olvida sus propios fiascos digitales. ¿Qué fue de Quaero, la iniciativa pública europea para «competir con Google»? Presentada por el tándem Chirac-Schröder con fuegos artificiales, Quaero recibió entre 2004 y 2010 cientos de millones de euros del contribuyente europeo para elaborar una tecnología paneuropea de búsqueda web⁵. Un esfuerzo público del que nada más se supo.
¿Qué fue del «Kelifinder» de la ministra Trujillo⁶? ¿Y de las distribuciones autonómicas de GNU/Linux que surtieron como setas de cada gobierno autonómico en 2005 y 2006, solo para dejarse discretamente morir de inanición poco después de apagados los focos de las ruedas de prensa? ¿Y de la app Radar Covid y los cuatro millones de euros que costó? ¿Y de la web de Renfe, ese desagüe? ¿Y de LexNet, el víacrucis digital de un sistema de justicia donde los expedientes se desplazan en carritos de supermercado? ¿Y de los innumerables marketplaces públicos⁷? ¿Qué fue del cacareado «infojobs público»? ¿Y del «idealista público»?
La retahíla de fracasos de la digitalización con el dinero de todos es tan dilatada que sonroja pensar ahora en un «twitter público». ¿Por qué iba a funcionar un «twitter de la UE» cuando ni siquiera compañías especialistas como Meta o Google, con enormes recursos financieros, han conseguido articular una masa crítica mínimamente viable en torno a sus Threads o Google+? Un espíritu prudente debe rechazar tal pretensión, aunque solo sea por el principio de eficiencia y economía que debe regir el gasto público (art. 31.2 de la Constitución Española).
Más que a la utopía, el mundo público debería mirarse urgentemente al espejo: su fantasioso enfoque a la privacidad en línea, por ejemplo, ha infestado la web de unos «avisos de cookies» que técnicos y usuarios destestamos por igual, y que se han demostrado del todo ineficaces salvo en una cosa: su capacidad de molestar⁹.
👉 Mucho más podría argumentar, aportando datos, hechos y experiencias, más allá de opiniones que solo se sostienen en un romanticismo idealista. Pero no cabe aquí. Como resumen, solo diré que «un twitter de la UE» sería un intento imposible de poner a quien no sabe a resolver el problema equivocado.
(Siguen, en el mensaje de abajo, las referencias).
Se dice que Poincaré fue el último matemático capaz de abarcar todas las matemáticas de su tiempo.
Desde Poincaré, la disciplina simplemente se volvió demasiado compleja como para poder ser dominada en el transcurso de toda una vida de estudio.
Desde Poincaré, los matemáticos son especialistas: adquieren conocimientos generales de toda la materia, pero luego concentran su estudio en una única parcela.
Desde Poincaré, solo una vida no basta.
Pienso que los técnicos que crecimos con el Spectrum, el Amstrad o el Amiga somos la generación de Poincaré. Hemos asistido al nacimiento de las computadoras domésticas, de las redes informáticas y de internet. Del florecimiento del software como ingeniería. De la nube. Y, ahora, de la inteligencia artificial. Somos coetáneos de estos cambios que transforman el mundo.
Pero como con Poincaré, la tecnología ya es demasiado compleja como para caber contenida en solo una vida. Los nuevos técnicos conocerán los primeros rudimentos de la profesión informática no por su ejercicio como un fenómeno histórico.
Somos una generación frontera. La única que ha conocido la vida antes y después de la hiperconectividad y los dispositivos móviles. La que ha visto coexistir las máquinas de escribir y los monitores de fósforo verde. La última que pudo abarcar toda la tecnología de su tiempo.
Somos una generación de inflexión.
A partir de aquí, el mundo cambia.
Salvo error, todos los que han hecho RT y me siguen ya deberían tenerlo. Si no es tu caso, avísame y te lo envío.
Si acabas de ver este tuit y también quieres mi sucio manual con el que empezar a tomar el control de tu dinero, RT + seguir y te lo envío :)