ESPAÑA CLARAMENTE SUPERIOR.
Tiene el balón, marca el ritmo y genera la sensación de que el gol está más cerca de caer de su lado. A Argentina le está costando muchísimo salir y crear peligro.
Cuando Cabo Verde empieza a dominar el partido: el árbitro cobra todas a favor de Argentina.
Cuando Egipto se puede poner tres goles por delante: el árbitro se inventa un excusa para anularle un gol.
Cuando Suiza está a punto de remontar el partido: el árbitro expulsa a un jugador suizo de la nada.
El que no lo quiera que no lo vea, pero la CORRUPCIÓN es muy evidente.
¡¡PERO QUÉ VERGÜENZA!!
En unos cuartos de final de un Mundial, el VAR ha llamado al árbitro para revisar una jugada que ha terminado en una segunda amarilla a Embolo por una SUPUESTA simulación en el CENTRO DEL CAMPO.
Pero es que el VAR ha entrado para avisar ¡POR UNA FALTA AL JUGADOR EQUIVOCADO! Una revisión por confusión de identidad ha terminado en una expulsión de Suiza.
Esto es desproporcionadísimo. Es una locura lo que está pasando. No he visto esto en mi vida. Tiene que ganar Argentina sí o sí
عاااااااجل : أسطورة الكرة الإنجليزية آلان شيرار:
عندما يعود الحكم للـ VAR في هدف مصر ويُلغيه بسبب إعاقة في بداية اللعبة، ولا يعود للـ VAR في هدف فوز الأرجنتين رغم وجود إعاقتين في بداية اللعبة.. إذًا فنحن نشاهد "مسرحية" وليست مباراة كرة قدم.
إذا كان الفيفا يرغب في إهداء كأس العالم لميسي فليعطيه اللقب من الآن ويذهب لاعبو باقي المنتخبات إلى منازلهم 👏👏👏👏👏
En una pared de La Guaira alguien escribió "De este lado hay vida”…
Lo escribió junto a los escombros de lo que fue su casa. No sé su nombre, pero le digo a él y a cada venezolano que hoy duerme al lado de lo poco que le quedó, cuidando sus cositas porque nadie más le protege; a cada familia que ha tenido que desenterrar a los suyos con sus propias manos; a cada ciudadano que se pregunta si hace mal diciendo la verdad de lo que vive: no están haciendo nada mal.
Decir la verdad es amar a Venezuela, decir la verdad es lo correcto, decir la verdad nos hará libres.
Y no, nadie merece ser abandonado de esta manera. Nadie.
Sé que están agotados. Sé que sienten que se terminan los días en los que todo el mundo mira hacia Venezuela, y que ahora viene lo más duro: el silencio, el polvo, la espera. Y sé que muchos temen que también nosotros los abandonemos, que el país olvide cuando se apaguen las cámaras.
Quiero que sepan esto: no los abandonaremos nunca. Jamás. Todas las fibras de mi alma han querido estar físicamente con ustedes desde el primer minuto, abrazarlos, llorar juntos, orar juntos, unir nuestras manos y buscar entre los escombros juntos. Me han puesto obstáculos. Pero hay algo que no pueden impedir: que esté con ustedes. Porque yo estoy del mismo lado de esa frase en la pared. Del lado donde hay vida.
Millones de venezolanos, adentro y afuera, quisiéramos hoy estar en Vargas, en Falcón, en Caracas, en Aragua, en Yaracuy, en Carabobo… en cada zona golpeada, ayudando. Esa es Venezuela: la que se organiza, se cuida, se acompaña. A esa Venezuela le pido que convierta el dolor y la rabia en cuidado: cuidemos a los que quedaron sin nada, cuidémonos entre nosotros, no dejemos a nadie solo.
Voy a volver. No como un evento, sino como una promesa que se cumple paso a paso, porque mi lugar está allá, con ustedes. Y cuando nos encontremos, vamos a levantar este país desde el mismo lado en el que siempre hemos estado.
Del lado donde hay vida.