Ahora que ya habréis hecho la declaración de la renta:
1- Estado gigantesco y país desarrollado no son sinónimos
2- A partir de 20% de gasto público/PIB la correlación entre desarrollo económico y gasto desaparece
3- España tiene un gasto público del 45% del PIB, hay mucho margen para recortar
Si te dicen, sin tus impuestos no habría carreteras, sanidad ni educación, te están engañando.
15 COSAS QUE CREÍA CUANDO ERA MARXISTA
🤡 Creía que el Estado debía corregir las desigualdades.
🤡 Creía que los ricos eran ricos porque los pobres eran pobres.
🤡 Creía que los precios altos eran consecuencia de una conspiración empresarial.
🤡 Creía que imprimir dinero no tenía consecuencias graves, que solo querían asustarnos.
🤡 Creía que la redistribución de la riqueza no dañaba a nadie.
🤡 Creía que el libre mercado había sido refutado por Marx y luego por Keynes.
🤡 Creía que el comercio era una forma de explotación.
🤡 Creía que los controles de precios ayudaban a los consumidores.
🤡 Creía que los déficits públicos eran deseables.
🤡 Creía que los subsidios solucionaban cualquier problemas.
🤡 Creía que la competencia debía limitarse para proteger a los más débiles.
🤡 Creía que la inflación era causada principalmente por empresarios especuladores.
🤡 Creía que los paraísos fiscales eran la causa principal de la pobreza mundial.
🤡 Creía que el ahorro era malo porque reducía el consumo.
🤡 Creía que la historia avanzaba inevitablemente hacia el socialismo.
He estado del lado de los ignorantes, por eso entiendo su mentalidad parasitaria.
Toda red criminal se sostiene sobre la omertá: la mafia se asegura primero de que todos tengan delitos a la espalda, de modo que nadie pueda cantar sin hundirse a sí mismo. Así, el silencio deja de ser lealtad para convertirse en supervivencia.
Por eso ofrecer incentivos al chivato es tan demoledor para la mafia y tan útil para la Justicia, porque mete el dilema del prisionero dentro de la organización. Si el que canta primero se salva y el resto carga con todo, callarse ya no es racional, y la confianza mutua que cohesionaba la banda criminal ahora se convierte en una carrera por traicionar antes que el de al lado. Sin esto, desmantelar la red criminal a nivel estatal es carísimo o imposible.
La Justicia no está comprando a un chivato y haciendo que un culpable se libre, lo que está haciendo es alterando la función de incentivos de cada nodo de la red criminal para que el equilibrio que aporta la omertá colapse. No atacas la estructura desde fuera, donde es robusta y difícil de penetrar; cambias las reglas internas hasta que la cooperación que la sostenía deje de ser la postura racional de cada elemento. La red se desmantela a sí misma porque el comportamiento racional de cada miembro pasa a ser justo el que la destruye.
Cuando el narco colombiano se movilizaba contra la extradición a Estados Unidos, el mensaje entre líneas era que a la Justicia colombiana no le tenía miedo. En el caso español, cuando la estructura entera de la organización sale en contra de la rebaja de pena, la lectura es la misma por preferencia revelada: nadie gasta capital atacando un mecanismo que no le amenaza. Si disparan contra la rebaja al delator es porque están viendo en directo el obús contra el cimiento de la omertà.
Una profesora de Stanford lleva 20 años estudiando por qué algunas personas tienen más suerte.
Su conclusión: la suerte no es azar. Es como el viento: hay que ponerle vela.
Si quisiera tener más suerte, haría estas 7 cosas:
1/ Salir de mi zona de confort con micro-riesgos.
La democracia no es el gobierno del pueblo sino el gobierno de las tribus o tribucracia:
Pinsof llega aquí a su conclusión más dura. La democracia, dice, no es gobierno del pueblo (por el pueblo y para el pueblo), sino gobierno de tribus. A esto lo llama “tribucracia” (tribeocracy).
Explica que en la práctica quien manda no son los ciudadanos individuales ni una multitud sabia, sino los grupos mejor organizados: partidos, lobbies, activistas, sindicatos, empresas y élites culturales. Muchos ciudadanos ni siquiera votan (aproximadamente la mitad en EE.UU.), y los que votan suelen ser una minoría muy polarizada.
Además, incluso dentro de esa minoría, los más privilegiados (con dinero, tiempo, contactos y capacidad de organización) dominan el juego. Los individuos normales, dispersos, poco organizados o difíciles de categorizar quedan prácticamente sin voz.
Pinsof concluye diciendo que la democracia es buena en una cosa: evita dictaduras brutales porque es multitribal (las tribus se controlan entre sí). Pero sigue siendo un sistema que sistemáticamente produce malos resultados porque está diseñado para empoderar a grupos tribales en vez de a individuos o multitudes sabias.
La alternativa que plantea Pinsof es reemplazar (o complementar fuertemente) las elecciones masivas por el gobierno por sorteo. Es decir, elegir a los legisladores de forma aleatoria entre la población, como se hace actualmente con los jurados en los tribunales. Estos ciudadanos normales, después de recibir información y debatir, tomarían las decisiones políticas. De esta forma se reduciría el poder de los partidos y las tribus profesionales, y se daría más peso a individuos corrientes en lugar de a políticos de carrera.
ETA era esto. Otegui era esto. Merche Aizpurúa era esto. Y los periodistas que hoy le bailan el agua a Bildu en Madrid son la peor escoria que ha visto esta profesión.