Lo único que te pido a cambio es que, cuando hables conmigo, cuides tus palabras. Que tus palabras sean justas. Que sean del tamaño de tus sentimientos. Porque si tú me dices “no” para mi es no. Y si me dices “llueve” para mi está lloviendo. Y si me dices “amor”, para mi es amor.
No me mientas en la cara. Yo voy a creer todo lo que tú me digas. Tomo cada una de tus palabras como si fuera la verdad. No dudo. Nunca he dudado de las razones por las que quieres estar conmigo. Mi amor por ti es incondicional.
Te das cuenta al toque cuando alguien es romántico, porque es romántico también con los amigos. El romanticismo es una forma de vivir, de relacionarse con las cosas; no necesariamente se reduce a los vínculos sexoafectivos.
Dios, si mi destino es caminar sola por mucho tiempo, entonces también dame la fuerza para no sentirme vacia cada vez que veo a otros siendo amados como yo quisiera serlo.
Cuando pensaste que el desamor te iba a convertir en una bandida 3.0 pero en realidad solo tuviste una muerte en el ego y un cambio radical en tu forma de ver las cosas y como consecuencia perdiste la necesidad de aprobación y ahora no puedes sentir atracción por nadie