últimamente me he dado cuenta que todo el mundo parece estar bien hasta que finalmente tienes una conversación profunda con ellos y entonces, te darás cuenta de que estamos en una generación triste de personas luchando por sobrevivir a través de caras sonrientes y fotos lindas.
Que triste cuando alguien deja de ser parte de tu rutina. Ya no le hablas, ya no le contas tus cosas, ya no te reís con esa persona, ya nada. Y lo peor es cuando te pasa algo increíble y querés correr a contárselo, pero recordas que ya no está y que nada volverá a ser igual.