No sé si a los pibes de hoy les sigue pasando –seguro que no–, pero de chiquito el Triángulo de las Bermudas y las arenas movedizas me parecían problemas gravísimos.
A toda esa gente que pone luces de navidad en la ventana, GRACIAS, porque yo voy por la calle enojado, con mal humor, veo tu ventana alumbrada y eso me transmite una felicidad, nostalgia, alegría, se ve preciosa