¿y por quién más hincho, pues? si a sudamérica nos están masacrando en la cancha ... bueno. a ustedes. qué palta ...
—una carcajada acompaña su comentario, pero bien sabe que él no duraría ni un partido en este mundial, de haber clasificado.—
capaz que se te perdió uno por ahí causita —le hace palmaditas en la espalda, confía en que ya se le va a dar—, pero va a aparecer. ¿Vas a hinchar por mí ahora?
¡yo SÍ me pongo las pilas! ¿qué dices tú, ah? si no es culpa mía que los jugadores sean tan monses últimamente ... uno les habla y les habla y les insiste, y mira cómo me traicionan.
tú qué sabrás de que tu flaca esté resentida, con esa cara de cabro que traes...
—dos perros que ladran y no muerden. eso son desde que ya ninguno se declara la guerra.—
ya ya, déjate de eso. no te quiero ver llorando por perderte del segundo tiempo, tú andas buscando pelea.
ay pero miguel, el antonio esta confundido, el pasó más tiempo contigo que conmigo. —empezó a reír en negación, nuevamente.— como voy a sacar sus genes no tiene sentido.