Mi padre siempre me decía: "Si quieres salir a correr, sal a correr, no busques compañía. Tarde o temprano, en tu quinta o en tu vigésima salida, la gente con ideas afines te encontrará por sí misma".
Y me he dado cuenta de que este principio aplica para todo.
Te lo digo en serio: tienes que obsesionarte contigo mismo, con tu crecimiento personal, espiritual, físico y económico en lugar de obsesionarte con personas y situaciones que te quitan la energía. No malgaste tu tiempo en vínculos dañinos que solo te estancan y no te aportan.
Un saludo a todos los hombres que están arreglando su vida solos. Sin parientes ricos. Sin favores. Sin herencias, incluso a pesar de las pérdidas y la falta de respeto. Llegaréis lejos en la vida.