En el otoño de 1976, en una habitación del hotel The Pierre en Nueva York, Roberto Carlos empezó a escribir los que serían los primeros versos de ‘Lady Laura’. Según relata Paulo Cesar de Araújo en su libro ‘Roberto Carlos Outra Vez’, para entonces el artista atravesaba un momento personal crítico, se sentía solo y agobiado por las presiones de su carrera y otros asuntos personales. En ese estado de vulnerabilidad y vacío emocional, los recuerdos de su infancia y el cariño que sentía por su madre dieron vida a la letra y melodía de este tributo a Laura Moreira Braga. La obra sería terminada posteriormente en São Paulo junto a su socio, Erasmo Carlos.
Finalmente, la canción fue grabada el 12 de octubre de 1978, en los estudios de CBS. Durante la sesión, la carga emocional fue tal que Roberto Carlos tuvo que interrumpir la grabación en varias ocasiones al romper en llanto mientras la cantaba. Cabe resaltar que esta obra no nació del duelo, sino de la necesidad vital de refugio, ya que para entonces Laura, su madre, aún estaba viva. Tras este intenso proceso creativo, la canción vio la luz a finales de ese mismo año, convirtiéndose en uno de los éxitos más populares de su trayectoria, con una enorme repercusión en Brasil, España y toda América Latina. A raíz de este fenómeno musical, la madre del cantante comenzó a ser llamada cariñosamente ‘Lady Laura’, incluso por la prensa.
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Katharine Hepburn, en sus propias palabras:
"Una vez, cuando era adolescente, mi padre y yo estábamos haciendo fila para comprar boletos para el circo. Finalmente, solo había una familia entre nosotros y la taquilla. Esa familia me dejó una huella imborrable."
Había ocho niños, todos menores de 12 años. Por su vestimenta, se notaba que no tenían mucho dinero, pero su ropa estaba limpia, muy limpia. Los niños se portaban bien, de pie en parejas detrás de sus padres, tomados de la mano.
Estaban emocionadísimos con los payasos, los animales y todos los espectáculos que verían esa noche. Por su entusiasmo, se notaba que nunca antes habían ido a un circo. Iba a ser uno de los momentos más especiales de sus vidas.
El padre y la madre se mantenían orgullosos al frente de su pequeño grupo. La madre sostenía la mano de su esposo, mirándolo como si le dijera: «Eres mi caballero de brillante armadura». Él sonreía, disfrutando de ver a su familia feliz.
La taquillera le preguntó cuántas entradas quería, y él respondió con orgullo: "Quiero ocho entradas para niños y dos para adultos". Entonces ella anunció el precio.
La esposa soltó la mano de su marido, bajó la cabeza y el labio del hombre comenzó a temblar. Se inclinó hacia ella y preguntó: «¿Cuánto dijiste?».
La taquillera repitió el precio.
No tenía suficiente dinero. ¿Cómo iba a decirles a sus ocho hijos que no podía permitirse llevarlos al circo?
Al ver lo que sucedía, mi padre metió la mano en el bolsillo, sacó un billete de 20 dólares y lo dejó caer al suelo. No éramos ricos, ni mucho menos. Mi padre se agachó, recogió el billete, le dio una palmada en el hombro al hombre y le dijo: «Disculpe, señor, se le cayó esto del bolsillo».
El hombre comprendió lo que sucedía. No se trataba de caridad, pero aceptó con gratitud la ayuda en su situación desesperada, desgarradora y embarazosa. Miró fijamente a los ojos de mi padre, le tomó la mano con ambas, apretó el billete con fuerza y, con los labios temblorosos y una lágrima rodando por su mejilla, respondió: «Gracias, señor. Esto significa muchísimo para mí y mi familia».
Mi padre y yo volvimos al coche y nos fuimos a casa. Los 20 dólares que me dio mi padre eran los que habíamos pensado usar para comprar nuestras propias entradas.
Aunque no vimos el circo esa noche, sentimos una alegría interior mucho mayor que la que nos produjo verlo.
Ese día aprendí el verdadero valor de dar. El que da es más importante que el que recibe.
Si quieres ser grande, más grande que la vida misma, aprende a dar. El amor no tiene nada que ver con lo que esperas recibir, sino con lo que esperas dar: todo.
La importancia de dar y bendecir a los demás es incalculable, pues siempre hay alegría en dar. Aprende a hacer feliz a alguien a través de actos de generosidad.
~Katharine Hepburn
“Un día fuimos a entrenar y nos dividió en grupos de 3 o 4 jugadores.
A cada grupo le dió bolsas de basura gigantes y nos dijo que recorriéramos el complejo deportivo juntando toda la basura que encontráramos.
Pasamos 1 hora juntando basura.
Al volver nos dijo que lo que acabábamos de hacer era el trabajo de mucha gente que trabaja duro para pagar una entrada a nuestro estadio cada partido.
Nos dijo que les debíamos respeto a esas personas y que por eso teníamos que dar lo mejor en la cancha”.
🗣️ Pablo Hernández sobre Marcelo Bielsa en el Leeds United 🏴.
Ubuntu ( Yo Soy Porque Nosotros Somos):
Un antropólogo propuso un juego a los niños de una tribu africana.
Puso una canasta llena de frutas cerca de un árbol y le dijo a los niños que aquel que llegara primero ganaría todas las frutas.
Cuando dio la señal para que corrieran, todos los niños se tomaron de las manos y corrieron juntos, después se sentaron juntos a disfrutar del premio.
Cuando él les preguntó por qué habían corrido así, si uno solo podía ganar todas las frutas, le respondieron:
UBUNTU,
¿Cómo uno de nosotros podría estar feliz si todos los demás están tristes?
UBUNTU, en la cultura Xhosa y zulú significa:
"Yo soy porque nosotros somos".
Es una “conexión universal de compartir que conecta a toda la humanidad”, es decir:
Yo no soy si tú no eres, si los demás no son.
“Soy porque ustedes son”.
Una persona con Ubuntu es aquella que se alegra cuando el otro es bueno en algo, cuando tiene destreza porque piensan que todos se benefician con esto, todos son más.
Muchos africanos piensan que cada persona decrece cuando otras personas son humilladas o menospreciadas, cuando otros son torturados u oprimidos.
Otro significado o matiz asumido es:
“Gente trabajando junta por una causa común”;
“nosotros somos a causa de los que fueron antes” o bien “nosotros estamos aquí hoy porque vosotros estabais aquí ayer”.
Liga pasado con presente en una concepción del tiempo más circular que lineal (otra gran diferencia entre imaginarios africano y europeo).
En este término complejo, de difícil traducción, se mezclan “compartir”, “humanidad” y “trabajar juntos”, pero “solidaridad” parece ser su idea más central, su punto neurálgico.
En Santiago de Chile, todos los días a las 5am, en la Plaza de Armas, un hombre de 38 años pone una pizarra.
Se llama Rodrigo Sepúlveda. Es profesor de matemáticas.
Pone un letrero: "Clases gratis de matemáticas. 5am a 7am. Todos los días."
Y se sienta a esperar.
Ha hecho esto todos los días durante 6 años.
Desde enero de 2018.
Sin faltar ni un solo día.
Ni cuando llueve. Ni en feriados. Ni en Navidad.
5am. Plaza de Armas. Santiago.
Los primeros 3 meses, nadie llegó.
Rodrigo llegaba, ponía su pizarra, esperaba 2 horas. Nadie.
Se iba a las 7am a su trabajo normal como profesor de colegio.
En el mes 4, llegó su primer estudiante.
Un joven de 17 años llamado Cristóbal.
"¿De verdad es gratis?"
"Totalmente gratis."
"¿Por qué a las 5am?"
"Porque a las 5am vienen los que realmente quieren aprender."
Cristóbal estaba en cuarto medio. Iba a dar la PSU (Prueba de Selección Universitaria).
Sus papás no tenían dinero para preuniversitario.
Rodrigo le enseñó durante 4 meses. Todos los días. 5am.
Cristóbal sacó 850 puntos en matemáticas en la PSU.
Entró a Ingeniería en la Universidad de Chile. Gratuidad completa.
Hoy tiene 23 años. Es ingeniero civil.
"Si Rodrigo no me hubiera enseñado gratis a las 5am, yo estaría vendiendo en la calle. No en una oficina."
Después de Cristóbal, llegaron más.
Hoy, 6 años después, llegan entre 12 y 25 personas cada mañana.
Estudiantes de liceo. Adultos que quieren rendir exámenes. Universitarios que van mal.
Todos a las 5am.
¿Por qué Rodrigo hace esto?
En 2017, Rodrigo era profesor en un colegio particular pagado en Las Condes.
Ganaba bien. 2,500,000 pesos al mes.
Un día, su alumno favorito, Matías, de 16 años, lo esperó después de clases.
"Profe, ¿puedo pedirle un favor?"
"Dime, Matías."
"Mi primo vive en La Pintana. Está en cuarto medio. Es muy inteligente pero va mal en matemáticas. Sus papás no tienen plata para pagarle clases. ¿Usted podría enseñarle? Yo le pago con mi mesada."
Rodrigo se quedó callado.
Un niño de 16 años ofreciéndole su mesada para que le enseñara a su primo pobre.
"Matías, no necesito tu mesada. Dile a tu primo que venga."
El primo de Matías se llamaba Benjamín. 16 años. La Pintana.
Rodrigo le enseñó gratis durante 6 meses.
Benjamín sacó 780 puntos en matemáticas.
Entró a la Universidad de Santiago. Gratuidad.
Hoy es ingeniero eléctrico. 24 años.
Después de Benjamín, Rodrigo pensó:
"Si Matías tuvo que pedirme ayuda para su primo, ¿cuántos más hay como Benjamín que no tienen un primo rico?"
Renunció a su trabajo en Las Condes.
Consiguió trabajo en un liceo municipal. Ganaba 1,200,000 pesos (la mitad).
Y empezó su proyecto: enseñar gratis en la plaza a las 5am.
"¿Por qué 5am?" le preguntan.
"Porque a esa hora solo llegan los que realmente quieren. Los que se levantan a las 4am para tomar micro. Los que sacrifican sueño por aprender."
"Esos son los que merecen mi tiempo."
En 6 años, Rodrigo ha enseñado a 340 estudiantes.
No todos siguieron. Algunos dejaron después de una semana.
Pero 127 estudiantes tomaron clases con él durante al menos 3 meses.
De esos 127:
- 89 rindieron la PSU/PAES
- 71 entraron a universidad
- 23 ya se graduaron
- 2 tienen postgrado
El 95% son de familias que no podían pagar preuniversitario.
Pero lo más impactante:
De los 23 graduados, 8 ahora enseñan gratis también.
No todos a las 5am. No todos en plaza.
Pero todos enseñan gratis a quien no puede pagar.
Cristóbal, el primero, enseña física gratis online. 45 estudiantes al mes.
Benjamín enseña matemáticas en su población. Sábados 3pm. 18 estudiantes.
Carolina, que Rodrigo enseñó en 2019, es profesora ahora. Enseña gratis lenguaje a niños migrantes.
"Rodrigo me enseñó que la educación no se vende. Se comparte."
En 2022, la historia de Rodrigo llegó a CHV Noticias.
Un reportero fue a las 5am a la Plaza de Armas.
Grabó la clase completa.
El video: 1.8 millones de vistas en YouTube.
Preuniversitarios le ofrecieron trabajo. Mejor pago.
"Ven a trabajar con nosotros. Te pagamos el doble."
Rodrigo rechazó todo.
"Los preuniversitarios cobran $300,000 al mes por alumno. Yo enseño a los que no tienen $300,000."
Pero la Municipalidad de Santiago hizo algo diferente.
Le dieron un espacio techado en el Centro Cultural. Gratis.
"Para que no enseñes bajo la lluvia."
Rodrigo aceptó. Pero solo para días de lluvia.
"Los días normales sigo en la plaza. Porque ahí me encuentra quien me necesita."
Una fundación educativa, "Enseña Chile", lo contactó en 2023.
"Rodrigo, queremos replicar tu modelo. ¿Nos ayudas?"
Rodrigo aceptó.
Hoy hay 14 profesores en Chile enseñando gratis en plazas públicas a las 5am.
Santiago, Valparaíso, Concepción, Antofagasta.
Lo llaman "El Modelo Rodrigo."
En un año, esos 14 profesores han enseñado a 230 estudiantes más.
Rodrigo tiene ahora 38 años.
Sigue enseñando 5am en Plaza de Armas.
Sigue ganando 1,200,000 pesos en el liceo.
Podría ganar el doble en colegio privado.
Pero no quiere.
"Yo no dejé plata para ganar menos. Dejé comodidad para enseñar a quien lo necesita."
Su esposa lo apoya. "Al principio pensé que estaba loco. Ahora estoy orgullosa."
Sus hijos, de 8 y 10 años, a veces lo acompañan los sábados.
"Para que vean que ayudar no es aburrido. Es despertar a las 4:30am porque alguien te está esperando."
La semana pasada, Cristóbal (el primero, ahora ingeniero de 23 años) fue a la plaza a las 5am.
Llevó a 3 compañeros de su empresa.
"Quiero que conozcan al profe que cambió mi vida."
Rodrigo les enseñó matemáticas 2 horas.
Gratis. Como siempre.
Uno de los compañeros le preguntó: "¿Cuánto cobras por esto?"
"Nada. Yo cobro en el liceo. Aquí regalo."
"¿Por qué?"
"Porque hace 7 años, un niño de 16 años me ofreció su mesada para que le enseñara a su primo pobre. Ese día entendí que la educación no es negocio. Es derecho."
"Y los derechos no se cobran. Se defienden."
En la Plaza de Armas de Santiago hay ahora un mural.
Un profesor con pizarra. 5am. Estudiantes sentados.
Abajo dice:
"Rodrigo Sepúlveda. 6 años enseñando gratis a las 5am. 127 estudiantes. 71 en universidad. 23 graduados. 8 ahora enseñan gratis también. Nos enseñó que el mejor profesor no es el que más cobra. Es el que enseña cuando nadie está mirando."
¿A qué hora te levantarías durante 6 años para enseñar gratis a quien no puede pagar?
A comienzos de los ‘90, lejos del ruido y las cámaras, Diego Maradona y su familia eligieron veranear en el pequeño balneario "Marisol", en la costa bonaerense.
Estaba suspendido por doping y no podía jugar ni siquiera partidos a beneficio. Pero cuando lo invitaron a colaborar con el Centro de Día de Tres Arroyos, que ayudaba a personas con discapacidad, fue el primero en decir presente.
Allí conoció a Pedro Brendel, un chico con síndrome de Down que trabajaba en un negocio del pueblo. Diego lo invitó al partido, pero Pedrito, con total inocencia, le respondió:
- "Le tengo que preguntar a mi mamá".
Y fue el propio Maradona quien fue hasta su casa, tocó la puerta y esperó en la vereda a que Pedrito se bañara para poder ir juntos.
El mejor del mundo, el campeón del ‘86, el ídolo de millones... esperando a un nene para jugar un partido solidario.
Fueron juntos al estadio, Diego manejando, Pedrito al lado. Jugaron, recaudaron fondos y cerraron el día con un asado donde Maradona cantó el tango "Cucusita" y, con lágrimas en los ojos, dijo:
“Acá hay gente que trabaja por los discapacitados, que muchos creen que son inferiores, pero eso no es verdad.”
Años después, Pedrito comenzó a asistir al mismo centro de día que aquel gesto había ayudado a sostener: Caminemos Juntos.
Murió en 2019, pero el salón principal del lugar lleva un nombre que une para siempre dos corazones enormes:
Diego Maradona. Porque más allá de los goles, el Diego más grande fue siempre el que nunca dejó de ser humano.
Fuente: @terapiaredonda
Expreso mi profunda tristeza por el trágico accidente ocurrido durante una excursión de egresados de la Institución Educativa Liceo Antioqueño de Bello, en vías del municipio de Segovia.
Desde la Alcaldía de Bello dispuse el acompañamiento de nuestro equipo psicosocial de Sanamente para brindar apoyo a las familias afectadas. Estamos a la espera de información oficial por parte de las autoridades.
Mi solidaridad y condolencias con las familias, amistades y la comunidad educativa en este difícil momento.