@usembassyve jueces , jueces , es con ustedes , es hora d q comiencen a decidir d manera independiente , casos como el d @PerkinsRocha son absurdos, hay presos enfermos, hay presos con cáncer, para luego es tarde, es HORA DE DECIDIR DE MANERA INDEPENDIENTE, @la_patilla
Muchas gracias de parte de la familia Afiuni, siempre has apoyado a mi hermana la jueza @mariafiuni fuiste la primera en correr al INOF a visitarla y apoyarla cuando comenzó esta pesadilla , GRACIAS POR TU APOYO INCONDICIONAL
Finalmente…
Después de 16 largos y tortuosos años de injusticias, LIBERTAD para María Lourdes Afiuni!!
Oramos por su recuperación y esperamos que pueda salir del país lo más pronto posible para ser atendida de inmediato.
Seguimos por la libertad de TODOS, hasta el final.
En un acto profundamente cruel, el régimen venezolano le sigue impidiendo a la jueza María Lourdes Afiuni salir del país para recibir el tratamiento médico que requiere con urgencia, ya que le han diagnosticada 3 lesiones tumorales.
Hace 16 años, por orden de Hugo Chávez, el régimen encarceló a la Juez Afiuni por emitir una sentencia conforme a su conciencia y a la Ley, pero contraria a los intereses de Chávez. Esto fue un golpe mortal a la independencia judicial en Venezuela e impuso el terror en jueces y fiscales.
Mantener abierta una causa que nunca debió existir es prolongar una agonía que le ha arrebatado años de vida y la ha separado de su familia.
No hay razón jurídica, moral ni humana para mantener este ensañamiento.
María Lourdes Afiuni merece recuperar plenamente su libertad, sus derechos y su vida. Venezuela tiene una deuda con ella, porque su caso simboliza el precio que han pagado quienes decidieron actuar con rectitud frente a la arbitrariedad.
Exigimos el cierre definitivo de su causa y la restitución plena de todos sus derechos.
Todo mi cariño y apoyo para María Lourdes, Geraldine, su hija, Ignacio y Lucas, sus nietos, y para Nelson, su hermano; Venezuela está con ustedes.
🧵Me senté a escuchar completa la entrevista de @MariaCorinaYA con @LuisOlavarrieta. Sin cortes, sin titulares sacados de contexto y sin quedarme solo con los clips que empezaron a circular. Y la verdad es que terminé con varias reflexiones que creo que vale la pena compartir. Porque más allá de la política, esta conversación habla del país que tendremos que reconstruir cuando todo esto termine. 🧵🇻🇪
Hay una parte que me pareció importante porque desmonta uno de los relatos favoritos del chavismo. Cuando le preguntan por las sanciones, María Corina no entra en el juego de buscar culpables donde no los hay. Lo dice con claridad: las sanciones son consecuencia de delitos. Narcotráfico, lavado de dinero, explotación minera ilegal, corrupción, crímenes de lesa humanidad… y luego hace una pregunta muy sencilla: ¿los responsables son quienes investigan esos delitos o quienes los cometieron? Ahí está el centro del debate. No se puede poner al mismo nivel a las víctimas y a los victimarios.
Y deja otra frase que, en mi opinión, explica muchas cosas: “Todo se va a saber.” Dice que quienes hoy están en el poder no le temen a las sanciones, le temen a la verdad. Le temen al momento en que tengan que rendir cuentas por todo lo que hicieron durante estos años.
Después la entrevista cambia completamente de tono y, para mí, llega una de las partes más humanas. Habla del terremoto. Pero no se queda en la tragedia. Dice que el terremoto dejó al descubierto la fragilidad de las instituciones venezolanas, sí… pero también mostró la enorme fortaleza de la sociedad. Mientras el Estado desaparecía, aparecieron los vecinos. Vecinos rescatando vecinos. Personas escarbando con sus propias manos. Gente organizándose sin esperar instrucciones. Ahí, dice ella, empezó a verse el verdadero país.
Y ojo con esto, porque también denuncia algo muy grave: no solo hubo ausencia del Estado. Hubo quienes intentaron impedir que otros ayudaran. Bloquearon ayuda, obstaculizaron rescates y hasta hubo denuncias de robos de insumos destinados a los afectados. Aun así, la solidaridad de los venezolanos terminó imponiéndose.
Otra idea que me gustó muchísimo fue cuando dijo que la reconstrucción de Venezuela no empieza levantando edificios. Ni hospitales. Ni carreteras. Empieza reconstruyendo la confianza. Porque un país puede volver a levantar paredes muy rápido, pero recuperar la confianza entre la gente y sus instituciones toma mucho más tiempo. Y creo que dio en el clavo.
También respondió a quienes hablan del supuesto “daño antropológico” que dejaron estos 27 años. Su respuesta fue justamente la contraria. Dice que encontró una sociedad mejor de lo que muchos imaginan. Más solidaria. Más generosa. Más resiliente. Más consciente del valor de la libertad y de cosas tan simples como abrazar a un hijo, recorrer tu propio país o compartir una tarde con tu familia. Hay pérdidas que terminan enseñándonos el verdadero valor de lo cotidiano.
Hubo además un momento que me llamó mucho la atención. María Corina dijo que no le gustan las entrevistas complacientes. Que prefiere las preguntas incómodas porque quien aspira a gobernar tiene que responder, dar explicaciones y rendir cuentas. Parece una frase sencilla, pero en un país donde durante años el poder dejó de responderle a la gente, cobra muchísimo sentido.
Y el cierre fue profundamente humano. Recordó la conversación con una madre que perdió a su hijo durante el terremoto. Esa mujer solo le hizo una petición: “Cuando vuelvas a Venezuela, acompáñame al cementerio.” María Corina respondió: “Te lo prometo. Allí estaré.”
Podrán estar de acuerdo o no con ella. Pero si algo deja esta entrevista es una idea muy clara: el nuevo país no se va a construir solo con cemento, leyes o instituciones. Se va a construir, sobre todo, con la misma gente que, incluso en los peores momentos, nunca dejó de demostrar que Venezuela sigue viva.
Y esto… apenas comienza. 🇻🇪
#LosHilosDeMelania