La estrategia del presidente de México siempre ha sido dividir al país, clasificarnos entre malos y buenos, pobres y ricos, el pueblo y los neoliberales, pero ante una tragedia como la de Guerrero nos necesita unidos a todos para poder pararse el cuello y decir que la ayuda nada más es del gobierno de México, de su gobierno.
No hay nada más miserable que aprovecharse de una tragedia para presumir que eres el héroe (sin serlo) y el gran salvador.
Le molesta la prensa que muestra la verdad de la tragedia y la insulta, sin embargo llama prensa honesta a la que no lo cuestiona y lo alaba.
López es un enfermo de poder que sufre de trastorno de personalidad narcisista.
Si algo nos ha caracterizado a los mexicanos es nuestra unión ante una tragedia. Lo demostramos en el '85 y en el 2017 ante los terremotos y lo demostramos cada vez que sucede algo tan grave y lamentable como la devastación del Huracán Otis, sin embargo es la primera vez que el gobierno en el poder desesperadamente necesita hacer caravanas con sombreros ajenos.
Toda esa ayuda que está llegando a Guerrero es de mexicanos unidos, empáticos y altruistas, no del gobierno de México.
¿Cuándo se había visto en el mundo que ante una tragedia, el presidente de algún país marcara la ayuda con la leyenda de su gobierno?
¡Una vergüenza absoluta y una gran muestra de que López tiene de humanista lo que su gobierno tiene de capacidad de reacción ante una tragedia!