@lcckatme + no era momento de preocuparse en pensamientos así cuando lo único que se le escuchó decir tras un largo tiempo en silencio fue: “ese bebé no es mío.” E inmediatamente colgó para lanzar su teléfono contra el suelo y romperlo en mil pedazos. —
—Dio su primera calada al cigarro recién encendido mientras dejaba el mechero en la mesilla a la derecha de su cama. Sus orbes se posaron en Hwall, con quien había pasado un rato divertido y que ahora parecía estar dormido. No tardó en levantarse y buscar el ático para fumar +
@lcckatme + tan en casa como él.
Tampoco tenía nada que esconder. Aunque tuvieran sus altibajos y en alguna que otra ocasión se hubieran provocado el uno al otro, siempre acababan eligiéndose. Aaric estaba prácticamente convencido de que nada ni nadie podría separarlos. Sin embargo, +
@lcckatme + final llegó a ellos y podía notar el cambio en la actitud del joven, provocándole una breve sonrisa y una mirada tierna.—
Algo me dice que estamos casi llegando.
@lcckatme + aún más en el paisaje, en la cultura tan diferente a aquella con la que había crecido. Tan solo hacía falta fijarse bien en las calles para notar grandes diferencias, o quizá todo estaba en la cabeza del más mayor por el simple hecho de que se había informado.
Seúl al +
+ con tranquilidad, sin que el más joven le pillara, sabía que lo detestaba. La madrugada en Detroit era fría, pero agradable. Le gustaba disfrutar de la iluminación de las calles y las pocas casas que permanecían activas, aunque su atención se vio desviada cuando una llamada +
@lcckatme + fascinación en un simple “wow”, y no tardó en dirigir la cámara hacia el paisaje para poder grabar unos segundos de aquel trayecto.—
¿Crees que podremos visitarlo algún día?
@lcckatme + le había hablado.—
¿Hm? Oh… ¿No es obvio?
—Y solo por fastidiarlo sacó una nueva foto. Bajó su teléfono tras bloquearlo y permitió a sus orbes viajar hacia el mar que previamente le estaba señalando. Tanto tiempo sin ver aquella maravilla hizo verbalizar su +
@lcckatme + tanto tiempo...
—Según habían iniciado el trayecto, Aaric sacó una fotografía del más joven con su móvil. La primera imagen de su álbum de aquel viaje tenía que ser sí o sí Hwall.—
@lcckatme + conducía, él ponía la música. Pero ese día no quiso llenar el silencio con canciones aleatorias, necesitaba escucharlo, que le diera una premisa de todo lo que viera a través de la ventanilla.—
Lo sabrás, y no solo eso, lo notarás. Tengo muchas ganas, llevábamos esperando +
@lcckatme + con la misma libertad que en Detroit. También había retirado su mirada, su corazón algo agitado ahora que su trayecto parecía salir del punto de partida.—
¿Querrás saber cuál es mi sitio favorito?
—Observando los vehículos aparcados, trataba de adivinar cuál era el que le +