no hay atajos, madrugar es difícil, cuidar el cuerpo es difícil, estudiar es difícil, trabajar es difícil, crecer espiritualmente también, pero es justo que mucho cueste lo que mucho vale
Una publicación de un pediatra conmovió a todos:
“Estos 15 segundos que ven… fueron toda mi noche. Tenía a un paciente crítico frente a mí y no podía apartar la mirada ni un instante sin que algo en el pecho me gritara que no lo hiciera.”
“Porque para un padre o una madre, dejar a su hijo en manos de alguien más no es solo un acto de confianza… es entregar lo más valioso de su vida, con el corazón en un hilo.”